El 1 de febrero de 2011 en Jarácuaro, municipio de Eróngaricuaro, Michoacán,el consejo Kurhikuaeri K'unchekua manifestó que "Nosotros los P'urhpecha pertenecientes a nuestro pueblo, nuestro pensamiento, nuestra honorabilidad [.]manifiesta la alegria que provoca que el canto tradicional de los antepasados sea reconocido por la Unesco", pero describe la forma en [que] esta institución ha convertido las festividades en atracción turística pero no incluyen su opinión, ni la participación de su pueblo (Sánchez, 2015).
Estos son dos ejemplos de manifestaciones artísticas que existen en México y que son de suma importancia para las regiones de donde surgieron, ya que forman parte de su identidad y las diferencian de otras culturas.
Las prácticas culturales se presentan como herramientas para interpretar y discutir el contexto donde viven las personas. "Las manifestaciones artísticas, sociales y de distintas esferas públicas brindan la posibilidad de pensarnos como sujetos y de esta forma alcanzar una postura crítica frente a la realidad" (Unicen, s. f.).
Estas manifestaciones culturales son claro ejemplo de la riqueza pluricultural de México. La conservación y la difusión de estas manifestaciones depende de la valoración que se les dé, y es tarea de la comunidad seguir protegiéndolas.
En conclusión, las manifestaciones artísticas y culturales son una parte fundamental de las distintas comunidades porque influyen en el desarrollo del sentido de pertenencia a las mismas y, por lo tanto, constituyen la identidad individual y colectiva. Es importante reconocerlas y comprender sus códigos para poder gozar de ellas, valorarlas y preservarlas. Al conocer y apreciar la riqueza pluricultural de México, es posible crear conciencia de su importancia en una comunidad diversa y multicultural.
291
