Página — Lenguaje Y Comunicacion 6 (pág. 16)
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—Habrá mermelada de fresa a la hora del té? —preguntó Nicolás,con inocencia.
alborozo:alegría intensa, entusiasmo. complacencia:satisfacción, placer que resulta de algo. flechado:herido con flechas.
jPor qué Nicolás se comporta de manera irónica con la tía?jQué consecuencia piensas que tendrásu actuar?
Interroga la imagen
iTe imaginabas asíesta escena? jQuéelementos agregarias a la ilustración?
—jClaro que habrá! —dijo la tía, pensando para sus adentros que Nicolás ni siquiera la probaría.
—Ahora estoy seguro de que eres Satanás y no mi tía —exclamóNicolás, con alborozo—. Cuando anteayer le pedí a la tía mermelada de fresas, dijo que se había acabado. Yo sé, porque los he visto, que en la despensa quedan cuatro tarros, y desde luego tú también lo sabes, pero ella no, porque me dijo que se había terminado. jAh, Satanás, tú mismo te has descubierto!(8
Había una insólita complacencia en poder hablarle a una tía como si le hablara al diablo. Pero, con su infantil buen sentido, Nicolás sabía que tales complacencias no le serían perdonadas. Se alejó de allí haciendo mucho ruido. Y fue una empleada, que casualmente andaba por allí cogiendo perejil, la que sacó a la tía del estanque.
Esa tarde el té se tomó en medio de un terrible silencio. Cuando los ninos llegaron a la playa de Jagborough, la marea alcanzaba su nivel más alto y no dejaba al descubierto arena donde jugar... Una circunstancia que la tía no tuvo en cuenta al organizar, a la carrera,su excursión de castigo para Nicolás. Lo mucho que a Bobby le apretaban las botas había surtido efectos desastrosos sobre su ánimo la mayor parte de la tarde, y, en conjunto, no podia decirse que los chicos se hubiesen divertido. En cuanto a la tía, mantenía el helado silencio de quien se ha visto encerrada, inmerecida e indignamente, durante treinta y cinco minutos, en un estanque.Nicolás también estaba callado, ensimismado como alguien con muchas cosas que pensar: lo más probable, se decía, es que el cazador y sus sabuesos pudieran escapar mientras los lobos se daban un banquete con el ciervo flechado.
Saki. (2006). El cuarto de guardar En La reticencia de Lady Anne y otros cuentos. Ediciones Siruela.
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