Señala las características del calendario maya y establece la vinculación simbólica y material que posee con la Astronomía.
Características del calendario maya
- Base vigesimal y calendario cívico-ritual: El sistema maya combina el Tzolk'in (calendario ritual de 260 días: 20 nombres × 13 números) y el Haab' (calendario solar de 365 días, 18 meses de 20 días más 5 días iniciales, los Wayeb').
- Ciclo de la Cuenta Larga (Rueda Calendarica): El Tzolk'in y el Haab' se combinan y se sincronizan cada 18 980 días (260 × 365 / 65 = mcm), es decir, 52 años solares, formando el llamado "calendario redondo".
- Sistema posicional vigesimal: Los días se registraban con barras (unidades) y puntos (cinco), dentro de un sistema de numeración posicional con base 20, avanzando verticalmente.
- Cuenta Larga: registraba fechas con múltiples ciclos (k'atun = 7 200 días; b'ak'tun = 144 000 días), lo que permitía proyectar fechas muy lejanas, incluida la creación del mundo según los textos de Popol Vuh y las inscripciones de las estelas.
- Uso civil y religioso: servía para organizar la agricultura, la vida ceremonial, los rituales y las profecías, coordinando el ciclo lunar, los ciclos de Venus y los eclipses.
Vinculación simbólica con la Astronomía
- Los signos del Tzolk'in se asociaban a divinidades y fuerzas cósmicas (Ix, Ahau, Cauac, etc.), de modo que cada día tenía un significado sagrado ligado al orden celeste.
- El Haab' marcaba el ciclo solar: su final (los 5 Wayeb') se consideraba un momento peligroso que exigía rituales para evitar el caos.
- La fecha de creación maya (4 Ahau 8 Kumk'u, equivalente al 11 de agosto del 3114 a. C. en el sistema Proleptico Gregoriano) representa el inicio del orden cósmico y solar.
- Los glifos de la piedra del Sol (Piedra del Sol o Aztec Sun Stone, imagen de referencia) presentan la figura solar central rodeada de cuatro épocas o "soles", lo que refuerza la idea de ciclos astronómicos y de creación/destrucción.
Vinculación material con la Astronomía
- Construyeron observatorios, como el Caracol de Chichén Itzá, con ventanas alineadas con los extremos del solsticio y del equinoccio y con la puesta de Venus.
- Levantaron pirámides (Kukulcán/El Castillo, Templo de las Inscripciones, Tikal) cuyas escalinatas y sombras marcan equinoccios y solsticios, funcionando como "calendarios arquitectónicos".
- Tallaron estelas y muros donde registraban fechas astronómicas (ciclos de Venus de 584 días, eclipses, ciclos lunares de 29,53 días), dejando evidencia material de sus cálculos.
- Uso de la cuenta larga y del sistema vigesimal: su capacidad de medir grandes ciclos refleja un conocimiento astronómico avanzado, plasmado en piedra, estuco y códices de corteza (Dresde, Madrid, París).
El calendario maya es un sistema vigesimal dual (Tzolk'in de 260 días y Haab' de 365 días) que forma ciclos de 52 años y una Cuenta Larga; se vincula con la astronomía de forma simbólica (rituales, divinidades, ciclo solar y de Venus) y material (observatorios, pirámides alineadas y registros tallados en estelas).









