Analiza las consecuencias que genera una deuda externa y plantea estrategias para mitigar sus consecuencias negativas y proteger al país receptor.
Consecuencias de una deuda externa: la deuda externa es el dinero que un país debe a organismos internacionales (FMI, Banco Mundial), bancos extranjeros o acreedores privados. Sus efectos negativos son: desviación del presupuesto nacional hacia el pago de intereses en lugar de salud o educación; condicionalidades que obligan a aplicar políticas de austeridad (recorte de subsidios, despidos de funcionarios); presión sobre la balanza de pagos y depreciación de la moneda; pérdida de autonomía política al depender de decisiones de acreedores externos; y, en casos extremos, sobreendeudamiento crónico o cesación de pagos.
Consecuencias positivas posibles: acceso a financiamiento para infraestructura, diversificación productiva y financiamiento de proyectos que generan crecimiento a mediano plazo si la inversión es eficiente.








