Poder del pater familias
En la antigua Roma, la familia era una unidad social, económica y religiosa dirigida por el pater familias. La autoridad se organizaba de manera patriarcal y se transmitía principalmente por la línea masculina.
- Superioridad sobre la esposa: la esposa dependía jurídicamente de su esposo o del pater familias. Su autonomía estaba limitada y, en muchos casos, debía obedecer las decisiones del jefe familiar.
- Superioridad sobre los hijos y esclavos: el pater familias ejercía autoridad sobre sus hijos, incluso cuando eran adultos, y sobre las personas esclavizadas que pertenecían a la familia. Podía decidir sobre su educación, matrimonio y actividades.
- Poder religioso: era el sacerdote del hogar. Dirigía los cultos a los antepasados y a las divinidades familiares, por lo que controlaba las ceremonias religiosas domésticas.
- Dueño del patrimonio familiar: administraba las tierras, viviendas, dinero y demás bienes de la familia. Los demás miembros dependían de él para disponer de los recursos.
Por estas razones, el pater familias tenía poderes casi absolutos: reunía la autoridad legal, económica, religiosa y familiar dentro del hogar.








