dependencia política y económica. En el periodo neoliberal se destruyeron tejidos productivos en industrias básicas que se abandonaron para convertirnos en un pais maquilador de econormías extranjeras. Las rmedianas y pequeñas empresas sufrieron los embates del libre comercio. Asimismo, la agricultura, la ganaderia, el aprovecharmiento forestal, la pesca y otros sectores estuvieron marcados por el abandono y el saqueo.Además, en el caso mexicano, el neoliberalisrmo estuvo imbuido de una enorrme dosis de corrupción; el poder político quedó sometido al poder económico que hizo y deshizo con el gasto público y los recursos de la nación.
El proyecto neoliberal protegió los intereses de monopolios públicos y privados, el patrimonio nacional se concentró en un pequeño número de grandes empresas -nacionales y extranjeras-, mientras se ahonda la pauperización de grandes sectores de nuestra población.
México está en deuda con su población.Persisten diversos problemas, sobre todo los que se derivan de la extrema pobreza en la que viven rmuchos rmexicanos y de la necesidad de garantizar el aprovechamiento adecuado de nuestros recursos naturales.Diferentes grupos y personas intentan que sus intereses deterrminen el camino que debe seguir el desarrollo del pais; es dificil que todos estén de acuerdo. Resulta pues imperioso que las demandas públicas encuentren el eco adecuado y puedan convertirse en eje de una amplia rmovilización de la sociedad para proveer el basamento sociopolítico que immpulse vigorosarmente, en un proceso gradual y sistemático, la transforrmación productiva y social con la mayor equidad posible.
Como cualquier carnbio, la transforrnación de la vida pública de México ha estado acompañiada de reacciones de los grupos de interés
que se oponen a disminuir sus privilegios y prebendas. Existen dificultades que se derivan de la incertidumbre para tomar el control de procesos hasta ahora desconocidos.La transición que está en curso no depende sólo de una persona, sino de todas y todos los rmexicanos, de los pobres y los ricos, delos del norte y los del sur, de las comunidades del campo y de la ciudad, de las feministas y los grupos de base, de las organizaciones sindicales y estudiantiles, de los que apoyan y los que discrepan con el gobierno. Pensar en México, su grandeza y su diversidad, ha de ser por la senda de la justicia y la pluralidad,la democracia y la conciliación, la critica, el diálogo y el interés común.
El país tiene una gran memoria y reserva de saberes para sobrevivir en tiempos dificiles, cerrar filas, solidarizarnos y redoblar esfuerzos en situaciones de riesgo. Si apreciamos y hacemos un uso adecuado de los recursos que la tierra nos brinda; si nos esforzamos por una mejor convivencia hurmana con independencia, soberanía, igualdad, libertad y equidad; si llenamos de armor nuestra contribución por la paz, nuestra renovación será significativa y el mundo serámás habitable, más amable. Para alcanzar el cambio que ahora se vislumbra es necesario sumar fuerzas y lograrla unidad en la pluralidad; no es la confrontación la que nos va a conducir porel camino de la construcción de un México mejor.
Esto es apenas el principio de la llamada Cuarta Transforrnación, una nueva época que tendremos que imaginar y construirjuntos para darle solución a las principales problermáticas que enfrenta el pais y cada región por la vía pacifica; porque son los pueblos y no los individuos los que hacen la historia,conociendo su presentey su pasado para proyectar el futuro, reflexionando sobre acontecimientos como los que te hemos relatado.
心
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Una nueva esperanzo