a los mexicas) que habitaron diferentes regiones de nuestro territorio: olmecas,teotihuacanos, mayas, mixtecas, tlaxcaltecas, chalcas, etc. si esto fuera poco para despertar tu sorpresa, te diré que también encontrarás restos mucho más antiguos que nos remontan a jlos primeros pobladores de lo que hoy es México!Hablamos de puntas de flecha, cuchillos, metates, cráneos humanos y restos de mamut con una antigüedad de jDIEz MIL ANos!
iHas uisitado las salas etnográficas del museo? En ellas uerás expuesta la uida de los grupos étnicos o indigenas del pais, quienes son los herederos directos de aquellas culturas que podemos apreciar en las salas de arqueologia. Los objetos que integran dichas colecciones formaron parte de la uida cotidiana de pueblos uiuos de mediados del siglo xix hasta mediados del siglo xx. Como se trata de culturas uiuas, es constante la recolección de utensilios, uestimenta, objetos de uso ritual y fotografias para actualizar las exposiciones etnográficas.
El MNA siempre será una excelente alternativa para apreciar obras de arte, ya que muchas de las piezas nos llenarán de asombro por su belleza y gran calidad estética, pero lo mejor es que al uisitarlo, nos lleuamos también una experiencia cientifica. El museo, como bien lo indica su nombre,está dedicado a la ciencia antropológica:aquella queestudiatodolohechoporlas sociedades humanas gracias a sus formas de organizacion, desde las cosas materiales hasta las intangibles pero muy significatiuas (las costumbres, por ejemplo), y que en conjunto forman lo que llamamos cultura.
Todas las piezas exhibidas son originales,esto significa que hoy podemos admirar cosas que fueron hechas por hombresy mujeres de otros tiempos. Materialidades que tienen un ualor de uso pero también simbólico, pues algunas fueron creadas para ofrendar a las diuinidades y se utilizaron en grandes ceremonias; otras permanecieron enterradas por siglos acompanando el cuerpo inerte de alguna reina o gobernante.Juguetes, joyas,incensarios,diosas en cuerpo de piedra. Enseres que hablan a traués de sus colores deslauados por el tiempo y guardan, celosamente, todo lo uisto por sus ojos uiejos.
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