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Página — Lengua Y Literatura 8 (pág. 133)

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Página 133 de Lengua y Literatura – Octavo Básico | Texto del Estudiante MINEDUC – Descargar PDF · 2024
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Este es mi hijo, mi propio Telémaco, a quien dejo el cetro y esta isla.

Lo quiero mucho; tiene el criterio para triunfar en esta labor, para civilizar con prudente paciencia a un pueblo rudo, y para llevarlos lentamente a que se sometan a lo que es útil y bueno.

Es del todo impecable, dedicado completamente a los intereses comunes, y se puede confiar en que sea compasivo y cumpla los ritos con que se adora a los dioses tutelares cuando me haya ido. El hace lo suyo, yo, lo mío.

Allí está el puerto; el barco extiende sus velas; alli llama el amplio y oscuro mar. Vosotros, mis marineros, almas que habéis trabajado y sufrido y pensado junto a mí, y que siempre tuvisteis una alegre bienvenida tanto para los truenos como para el dia despejado, recibiéndolos con corazones libres e inteligencias libres, vosotros y yo hemos envejecido. La ancianidad tiene todavia su honra y su trabajo.

La muerte lo acaba todo: pero algo antes del fin, alguna labor excelente y notable, todavia puede realizarse, no indigna de quienes compartieron el campo de batalla con los dioses. Las estrellas comienzan a brillar sobre las rocas: el largo dia avanza hacia su fin; la lenta luna asciende; los hondos lamentos son ya de muchas voces. Venid, amigos míos. No es demasiado tarde para buscar un mundo nuevo. Zarpemos, y sentados en perfecto orden hiramos los resonantes surcos, pues me propongo navegar más allá del poniente y el lugar en que se banan todos los astros del occidente, hasta que muera.

Es posible que las corrientes nos hundan y destruyan; es posible que demos con las Islas Venturosas, y veamos al gran Aquiles, a quien conocimos.

A pesar de que mucho se ha perdido, queda mucho; y, a pesar de que no tenemos ahora el vigor que antaño movia la tierra y los cielos, lo que somos, somos: un espíritu ecuánime de corazones heroicos, debilitados por el tiempo y el destino, pero con una voluntad decidida a combatir, buscar, encontrar y no ceder.

En Cómo leer Y por qué

tutelares: que guía,ampara o defiende.

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