Lectura y juego del poema «La sombra».
- Leer el poema en voz alta marcando el ritmo: cada estrofa repite «Jugaremos a las sombras / mientras la luz está. / ¿Sombra, estás ahí?».
- Identificar las tres acciones que el hablante dice hacer: me ven (lo miran), me reflejo (se refleja) y me asomo (se asoma).
- Reconocer que la sombra solo existe cuando hay luz: sin luz no hay sombra ni reflejo.
- Jugar: con una lámpara o el sol, mover el cuerpo y observar cómo la sombra cambia de forma y tamaño.
El poema enseña que la sombra y el reflejo aparecen gracias a la luz; el niño juega a perseguir su sombra y a verse reflejado.









