Esta página es una presentación institucional sin ejercicios numéricos. Se ofrece la lectura guiada de sus ideas centrales.
- La cita de Francesco Tonucci abre el texto: si "materiales" es todo aquello con lo que se hace, produce, inventa o construye, entonces el libro es un material entre muchos otros (agua, tierra, piedras, animales, cuerpo, palabras).
- El primer bloque argumenta que la infancia no es un adulto pequeño: las niñas y los niños son sujetos políticos de derechos, y sus primeros años son cruciales para el desarrollo integral.
- El desarrollo se compara con un caleidoscopio: cada aspecto (movimiento, pensamiento, sensibilidad estética) interactúa y potencia a los demás.
- Dibujar, rasgar, arrugar y narrar no son "rayones": son actos creativos que concretan el currículo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y visibilizan la agencia infantil.
- Manipular, crear y recrear son formas de transgredir el material: los libros invitan a jugar, armar, desarmar, doblar, completar, rasgar, recortar y colorear.
- Los libros están "sentipensados" (sentidos y pensados): si permanecieran intactos en un estante serían objetos inertes y sin valor; su valor nace del uso.
- Los libros fueron diseñados por educadoras y educadores para responder a realidades diversas, convocando exploración, curiosidad y aprendizaje territorializado, articulables con el libro de proyectos y las láminas.
- La complicidad de adultos, familias y docentes es indispensable para reconocer las experiencias y aprendizajes infantiles.
- Parafraseando a Luis Fernando Lara, los materiales se vuelven "un juguetero hecho libro" que invita a formar infancias felices y participativas.
Respuesta orientativa: El texto sostiene que los libros de preescolar son materiales vivos: solo al ser usados, rasgados, recreados y compartidos adquieren valor educativo y contribuyen a un desarrollo integral, igualitario y participativo de las infancias.








