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Cuarta parte de 'La tuna' (Página 134 de 259).
- Las hay de varios tamaños y colores —verde, rojo, morado, blanco y amarillo—; todas son muy refrescantes por lo jugoso de su pulpa, de consistencia porosa que permite, una vez pelada, sostenerla con la mano y llevarla a la boca.
- El tamaño y el color varían según la especie; tiene pequeñas y finas espinas, así que hay cuidado al pelarla para no espinarse las manos.
- Cuando los españoles la probaron y se deleitaron con su sabor, la llevaron primero a Europa y luego a Australia, donde la cultivaron en grandes cantidades; en aquellas tierras áridas la planta encontró buenas condiciones para crecer.
- La tuna tiene altas propiedades nutricionales: ayuda a digerir mejor los alimentos y contiene minerales importantes para los huesos, la sangre y los tejidos de la piel.
- En las cocinas mexicanas se come fresca y también se hacen mermeladas, néctares y licores, en almíbar o aguas frescas; en Michoacán preparan una agua fresca roja con tuna cardona.











