Enunciado: Siente tus pulmones: pon tus manos sobre tu pecho y respira profundamente. ¿Te diste cuenta cómo aumentó el tamaño de tu pecho? Ahora, exhala, ¡tu pecho volvió a su tamaño original!
- Coloca las manos sobre el pecho, con la espalda recta.
- Inhala profundamente por la nariz: el aire entra a los pulmones, se llenan de aire y el pecho aumenta de tamaño; las manos se separan un poco.
- Exhala lentamente por la boca: los pulmones sueltan el aire y el pecho vuelve a su tamaño original.
Al inhalar el pecho se agranda porque los pulmones se llenan de aire; al exhalar regresa a su tamaño original porque el aire sale. Así compruebas que los pulmones trabajan con cada respiración.








