La página presenta tres composiciones de rostros y una consigna final: reproducir el procedimiento con una fotografía propia.
- En la primera secuencia se toma el lado derecho del rostro y se refleja (gira) para unir dos lados derechos: el resultado es la cara de la derecha, con los ojos y la nariz de la mitad derecha duplicados, simétricos respecto a un eje vertical central.
- En la segunda secuencia se hace lo mismo con los lados izquierdos: se refleja el lado izquierdo y se unen dos lados izquierdos, obteniendo otra cara distinta a la anterior.
- Al comparar ambas composiciones se observa que el rostro resultante cambia: la simetría axial respecto al eje que pasa por el centro del rostro hace que los rasgos de la mitad elegida se dupliquen y equilibren, y por eso "¡Qué distintas son!".
- Las tres fotografías de la última fila muestran: el rostro original, el compuesto con dos lados derechos y el compuesto con dos lados izquierdos.
Unir dos mitades iguales y reflejadas (simetría axial) produce un rostro nuevo y simétrico; los compuestos con los lados derechos y con los lados izquierdos dan caras distintas a la original.









