Una familia lingüística es un grupo de idiomas con un origen histórico común, es decir, que están emparentadas porque derivan de una lengua más antigua o protolengua (lengua madre).
Las lenguas indigenas de México se agrupan en once familias lingüísticas: álgica, yuto-nahua, cochimí-yumana, seri, oto-mangue, maya,totonaco-tepehua, tarasca, mixe-zoque, chontal de Oaxaca y huave.
Las lenguas mexicanas han desarrollado pocas manifestaciones escritas,pero a finales del siglo xx y durante el siglo xxi comenzó el resurgimiento de una nueva literatura en esas lenguas que ha desafiado la cultura dominante con publicaciones bilingies y monolingües. Estos, sin duda, son movimientos artísticos literarios que no han surgido desde las universidades o las academias, sino desde las mismas comunidades indígenas y como una herramienta de resistencia, autodesarrollo y toma de conciencia.
Así, muchos artistas, provenientes de las distintas culturas originarias de nuestro pais y del mundo, han comenzado a crear piezas que acercan al público a la diversidad lingüística e invitan a los hablantes de esas lenguas a sentirse orgullosos de ser bilingües. Además, cuestionan la falta de políticas públicas para hacer valer sus derechos lingüísticos y proponen refexiones que invitan al público a comprender la importancia de la diversidad cultural.
El arte puede ser una herramienta para la crítica social y un instrumento que posibilita exponer diferencias y problemáticas que las sociedades enfrentan. Permite también una comprensión más profunda de la riqueza que representa la diversidad cultural y lingüística,y ayuda a dimensionar su magnitud.
La representación del tejido social desde el arte
En biologia, un tejido es un conjunto asociado de células de la misma naturaleza; en la vida cotidiana, un tejido puede ser el entrelazamiento de hilos en mallas que forman una tela. Por su parte, el tejido social es un grupo de personas que se unen para satisfacer necesidades humanas en favor de una mejor calidad de vida. Sin embargo, ese tejido puede romperse y generar una tendencia al individualismo y, por lo tanto, una pérdida de interés hacia un fin común. Esas rupturas son provocadas por diversos factores como la pobreza, la inseguridad y la falta de espacios de discusión para la refexión colectiva.
Las artes pueden desempeñar un papel crucial en la representación y reconstrucción del tejido social, ya que tienen el poder de unir a las personas y fomentar la empatia y la comprensión, así como proponer soluciones a los problemas de fragmentación o división social.
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