Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 36)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 36
36 de 154
Página 36 de Arguedas, entre el fuego y el amor : textos seleccionados para estudiantes de Educación Básica · 2021
Anterior Página 36 / 154 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 1807 caracteres

Y le arrojó el fiambre a la cabeza. Entonces la madre exclamó:

—iQué te pasa, oh criatura?jNo te vuelvas contra el bien, hija mia!Yo te envié a que cumplieras tu turno en la mita, no te mandamos para que cambiaras de este modo.

—jFuera de aquí, vieja! jNo me dirijas más la palabra! —gritó Issicha Puytu.

—iYa no recuerdas que soy tu madre? —preguntó la anciana—.iEs verdad que le arrojaste mi regalo al rostro de tu padre, y que hiciste lo mismo con tus hermanos?jVámonos ahora!—ordenó la madre.

—iDónde puedo ir yo, vieja inmunda? —contestó Issicha Puytu.

—A nuestra casa. iO es que ya no recuerdas tu hogar?

—jFuera de aquí, vieja! jYa no me hables más!—gritó Issicha Puytu,decidida ya a arrojar de su casa a la madre.

La anciana recogió la comida del suelo. Y asi, de rodillas, en medio del patio, lloró. Issicha Puytu la estaba mirando.

—Desde hoy para siempre ya no serás mi hija —dlijo la madre jCuidado con que más tarde quieras decir: "Fuisteis mi padre y mi madre!". Ya no podrá ser en ningún tiempo, jNunca podrás llamarme!

Y pronunciando la última frase iba saliendo de la casa. Pero la hija le contestó:

—iQuién podrá llamarte"Madre"a ti?

Entonces la madre se descubrió el seno, hizo como si se ordeñara hacia el suelo, y pronunció la maldición suprema:

—jCon esto has de encontrar la vida eterna!

Luego salió de la casa y tomó el camino de su comunidad. Iba llorando en el camino."iCómo ha podido mi hija hacerme lo que ha hecho? jAun los manjares que hice para ella me los arrojó al rostro!", decia. Y sus lágrimas rodaban como grandes gotas de lluvia,como el pesado granizo. "Yo que no quise creer a mi esposo ni a mis hijos. Sin embargo, ellos decian la verdad. jMi hija es como ellos decian!", seguia hablando.Y llegó a su casa, llorando. Y dijo a su esposo y a sus hijos:

36

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.