Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 38)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 38
38 de 154
Página 38 de Arguedas, entre el fuego y el amor : textos seleccionados para estudiantes de Educación Básica · 2021
Anterior Página 38 / 154 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2075 caracteres

—iDónde está la señora? iDónde está mi paloma?

—Ha muerto—le dijeron.

—iCómo?iCómo es posible?iDe qué modo?

—Esta mañana se levantó muy temprano. Sentada sobre una alfombra estuvo viendo un escrito. En la puerta de la casa se calentaba al sol. Y de repente se estremeció, cayó de espaldas, inmóvil.Entonces hicimos cuanto era posible. Pero no pudo revivir. Y la llevamos, apenas, hasta su lecho.

El curaca habia comprado en su viaje los objetos más bellos para Issicha Puytu. Y llevando los regalos entró al dormitorio y cerró duramente la puerta. Llorando, levantó a su amante y la hizo sentar sobre el lecho, y empezó a llamarla:

—jVuelve a la vida, Issicha Puytu! jVuelve a la vida!

Se sentó a su lado; y lloraba. Lloró toda la noche, junto a su amada.Al amanecer la vistió con los trajes nuevos que le habia traido, la engalanó y volvió a llamarla:

—jlssicha Puytu, toca la quena del cántaro!

Cuando entraron los criados encontraron el cadáver sentado, hermosamente vestido y engalanado, y vieron que el curaca le hablaba como si Issicha Puytu estuviera viva.

Así la estuvo contemplando durante tres noches y tres dias. No se acordó siquiera de que lssicha Puytu debia ser sepultada. Y en ese trance, cuando la estaba contemplando. lssicha Puytu revivió; levantó la quena y empezó a tocarla. Era como la muerte el canto de la quena; bajo el cántaro, el instrumento lloraba a torrentes; llamaba al llanto y a la muerte. El curaca era feliz:"jYa revivió lssicha Puytu!",exclamaba.

Estaba viva, pero ya no sabia ni vestirse ni peinarse. No era ya la misma. ÉI tenia que peinarla. Y cada vez la vestía con nuevos trajes.Le servia comida en las manos; pero no comia. Ya no le llegaba el hambre ni la sed. Ya no hablaba como antes. Sólo a instantes hacia sollozar su quena bajo el cántaro. Y dormia.

Y entonces, una noche, el curaca quiso pecar con ella. Y cuando estaba consumado el pecado, de dentro del lecho se incorporó una bestia. Issicha Puytu estaba convertida en un asno. Pero el curaca exclamó lleno de alegria: "jAhora sí! Aunque se haya convertido en

38

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.