Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Literatura Sin nivel (pág. 86)

📄 otro literatura 🎓 otro Referencia Perú 🇵🇪 PE 🗣 Español
Página 86
86 de 154
Página 86 de Arguedas, entre el fuego y el amor : textos seleccionados para estudiantes de Educación Básica · 2021
Anterior Página 86 / 154 Siguiente
literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 1757 caracteres

Humillándose, el pongo no contestó. Atemorizado, con los ojos helados, se quedó de pie.

-jA ver! - dijo el patrón - por lo menos sabrá lavar ollas, siquiera podrá manejar la escoba, con esas sus manos que parece que no son nada. jLlévate esta inmundicia! - ordenó al mandón de la hacienda.

Arrodillándose, el pongo le besó las manos al patrón y, todo agachado, siguió al mandón hasta la cocina.

***

El hombrecito tenía el cuerpo pequeño, sus fuerzas eran sin embargo como las de un hombre común. Todo cuanto le ordenaban hacer lo hacia bien. Pero habia un poco como de espanto en su rostro; algunos siervos se reian de verlo así, otros lo compadecian. "Huérfano de huérfanos; hijo del viento de la luna debe ser el frío de sus ojos, el corazón pura tristeza", habia dicho la mestiza cocinera, viéndolo.

El hombrecito no hablaba con nadie; trabajaba callado; comia en silencio.Todo cuanto le ordenaban, cumplia."Si, papacito; sí, mamacita", era cuanto solia decir.

Quizá a causa de tener una cierta expresión de espanto, y por su ropa tan haraposa y acaso, también porque queria hablar, el patrón sintió un especial desprecio por el hombrecito. Al anochecer,cuando los siervos se reunían para rezar el Ave Maria, en el corredor de la casa -hacienda, a esa hora, el patrón martirizaba siempre al pongo delante de toda la servidumbre; lo sacudia como a un trozo de pellejo.

Lo empujaba de la cabeza y lo obligaba a que se arrodillara y, así,cuando ya estaba hincado, le daba golpes suaves en la cara.

  • Creo que eres perro. jLadra! - le decia.

EI hombrecito no podia ladrar.

  • Ponte en cuatro patas - le ordenaba entonces.

El pongo obedecia, y daba unos pasos en cuatro pies.

  • Trota de costado, como perro - seguia ordenándole el hacendado.

86

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.