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Historia de pesca — Johanna y el lenguado

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Página 120 de Antología literaria 4 · 2020
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Respuesta rápida

Johanna pesca un lenguado (su captura más valiosa) mientras Margarita se queda callada y resentida. Al atardecer, Margarita tiene 14 peces y Johanna 12, pero Johanna guarda su preciado lenguado.

📚 theory literatura ⭐⭐ Dificultad 2/5 ⏱ 4 min lectura

Solución — Página 120

Antología literaria 4 · 2020

Lectura

Esta página es continuación de un cuento sobre dos amigas, Johanna y Margarita, que pescan juntas en el mar.

Un pez borrachito pequeño es rescatado del agua. Margarita insiste en cumplir el pacto de llevar todo lo que pescan a tierra. Se alejan de las rocas peligrosas — recuerdan historias de ahogados — y encuentran un lugar más tranquilo para pescar, lejos de las lanchas de motor.

Allí ambas tienen buena suerte: Margarita acumula caballa, tramboyos y borrachos. Johanna también pesca tramboyos. Cuando Margarita se zambulle en el mar, Johanna lanza el anzuelo una vez más y siente un tirón leve. Sube con cuidado lo que parecía un yuyo y descubre un lenguado chico — su captura más preciada.

Johanna grita de alegría: «¡Un lenguado, Marga! ¡He pescado un lenguado!». Saca el anzuelo con delicadeza, sin lastimar al pez. Siente que va a estallar de felicidad. Margarita, en cambio, queda callada y resentida.

Al atardecer, Margarita se aburre y escupe gaseosa al mar imaginando que los peces subirán a tomarla. Johanna corrige: «Los peces no tienen olfato». Pese a todo, Johanna sigue pescando con entusiasmo. Margarita cuenta: ella tiene catorce pescados, Johanna solo doce — pero Johanna tiene su lenguado. Cuando Margarita quiere lavar el lenguado, Johanna se niega por miedo a que se caiga. La página termina con Johanna prometiendo amarrar todos los peces al terminar.

Vocabulario clave

  • borrachito: pez pequeño y común de las costas peruanas, poco valorado como pesca.
  • tramboyo: pez de roca de la costa peruana.
  • lenguado: pez plano y muy apreciado gastronómicamente en Perú.
  • caballa: pez azul marino de la costa del Pacífico.
  • corvina: pez apreciado de la costa peruana.
  • yuyo: alga marina; Johanna confundió el lenguado con un yuyo al inicio.
  • anzuelo: gancho metálico usado para pescar.
  • zambullo/chapuzón: sumergirse en el agua.
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Preguntas que la gente también hace

¿Por qué Margarita se quedó callada y resentida?
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¿Qué diferencia hay entre el lenguado y los otros peces que pescaron?
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¿Por qué Johanna no dejó que Margarita lavara el lenguado?
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¿Qué revelan las emociones de Johanna sobre su carácter?
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¿Cómo afecta la competencia a la amistad entre las dos niñas?
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📌 Antes de leer esto
  • Lectura de páginas anteriores del mismo cuento (continuación de la historia de Johanna y Margarita)
  • Vocabulario básico de animales marinos
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pág. 121
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2832 caracteres

es enorme!》. Tiraba del cordel con tanta fuerza que el bote parecía a punto de voltearse. Al fin salió. Era un borrachito pequeño que se movía con las justas, pues había sido pescado por el vientre.

-Bótalo—dio Johanna desencantada, pero Margarita se molestó y le hizo recordar el pacto de llevar a tierra todo lo que pescaran.

Se movieron todavía unos metros más allá, alejándose siempre de las rocas. Recordaban muchas historias de ahogados cuyas embarcaciones se habían estrellado contra ellas, al subir sorpresivamente la marea. Luego de comer los chocolates y tomar un poco de agua gaseosa, intentaron nuevamente la pesca en un lugar que parecía más adecuado por el silencio que había, distante de las lanchas de motor que ahuyentaban a los peces.

Efectivamente, allí empezaron a pescar con bastante suerte. Margarita había pescado ya una caballa y tres tramboyos, además de montones de borrachos. Johanna tenía cuatro tramboyos: los borrachos no quería ni contarlos.Era la mejor hora de sol, y les provocó bañarse nuevamente; pero cuando Margarita se zambulló en el mar, Johanna —no supo por qué echó su anzuelo una vez más. Casi inmediatamente sintió un leve tirón, justo en el momento en que Margarita la llamaba para que se uniera a ella. Levantó el anzuelo pensando que era un yuyo, porque no se movía mucho, y de pronto vio, saliendo del mar, un lenguado chico. Lo subió cuidadosamente. Se le cortaba la respiración. Solo cuando lo tuvo bien seguro dentro del bote, pudo gritar.

—jUn lenguado, Marga! jHe pescado un lenguado!

Ella subió con un gran salto y quiso agarrarlo, pero Johanna no se lo permitió. Estaba muy nerviosa tratando de sacarle el anzuelo sin hacerle daño. Cuando lo liberó, lo miró con orgullo. Sentía que iba a estallar de alegría; pocas veces en su vida se había sentido tan feliz. Luego de darse un chapuzón, siguió pescando más entusiasmadamente que nunca, sabiendo ya que era capaz de sacar más lenguados y hasta una corvina. Margarita, por su parte, se había quedado callada, como resentida.

Atardecía cuando Margarita se empezó a aburrir. Tomaba gaseosa y la escupía al mar imaginándose que los peces subirían a tomarla.

—Mira, mira —decía—. Se distingue el color anaranjado. iTú no crees que los peces sientan un olor diferente y suban a ver qué es?

—Los peces no tienen olfato—respondió Johanna.

No sabía si era por la emoción del lenguado, pero ella no se cansaba de pescar, aunque solo picaban borrachitos. Margarita se puso a contar los pescados. Ella tenía catorce y Johanna solo doce, pero claro, ella tenía su lenguado. Marga se acercó para mirarlo.

—Es lindo —dijo—, pero está lleno de baba. Voy a lavarlo.

jNo! —replicó Johanna—.Se te va a caer.

-Pero míralo, está horrible —contestó ella de inmediato.

-Cuando terminemos de pescar amarramos todos y solo entonces los

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