—Que pase el avestruz.
—Por mí no se moleste. iSoy tan proporcionado! En cambio,la jirafa, con ese enorme cuello.
Júpiter hizo entonces pasar a la jirafa, que dijo que estaba contenta porque los dioses habian sido generosos con ella.
—Gracias a mi altura puedo ver los paisajes desde arriba, no como la tortuga que solo ve lo que pasa a ras de tierra.
La tortuga, por su parte, dijo tener un físico excepcional.
—Mi caparazón es un buen refugio. Cuando pienso en la serpiente,que tiene que vivir a la intemperie.
—Que hable la serpiente —dijo Júpiter algo fatigado.
—Por suerte tengo una piel muy lisa, no como el sapo que estálleno de arrugas.
—iBasta! —exclamó Júpiter- ya solo falta que un animal ciego como el topo critique los ojos del águila.
—Precisamente —empezó a decir el topo- me gustaria comentar algo: el águila tiene buena vista, pero ino le parece horrible su cabeza pelada?
—iEsto es el colmo! —dijo Júpiter dando por terminada la reunióntodos se creen perfectos y piensan que los que deben cambiar son los otros.
Texto del estudiante tomo 3, página 47.
Jean de la Fontaine (Versión de Equipo elaborador).
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