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Página — Lenguaje Y Comunicacion 6 (pág. 42)

📄 otro lenguaje y comunicacion 🎓 otro · 6° BASICA Chile 🇨🇱 CL 🗣 Español
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Página 42 de Lenguaje y Comunicación – Sexto Básico | Texto del Estudiante MINEDUC – Descargar PDF · 2024
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—i Cómo le llaman a eso? —preguntó, y mientras hablaba la pila de barro se deslizó dentro del río.

—jOh! —exclamaron todos.

Entre los juncos, del otro lado del agua, algo chapoteó con fuerza.

—jY allá hay un hipopótamo! —dijo el Psamid, mientras una gran bestia semejante a una babosa azul pizarra se mostraba contra la orilla negra del otro lado de la corriente.

Y entonces se oyó un crujir de juncos y ramitas a espaldas de ellos. Fue horrible. Por supuesto, podia ser otro hipopótamo o un cocodrilo, o un león... o, la verdad, casi cualquier cosa.

jPor qué crees que Robert está tan seguro de que en ese lugar les puede pasar cualquier cosa?

No sueltes el talismán, Jane —se apresuró a decir Robert—Debemos tenerlo a mano para escapar. No tengo la menor duda de que esta es la clase de lugar donde podria pasarnos cualquier cosa.

No sean tan tontos —los regañó el Psamid, en su tono amistoso e informal—. Es un humano.

Interroga la imagen

jQué información te entrega esta ilustración? iDe qué manera apoya la comprensión del texto?

Era una niña, más o menos de la edad de Anthea, de pelo corto y claro, y piel blanca, bronceada por el sol y con poca ropa. Los cuatro niños ingleses, cuidadosamente cubiertos con vestidos,sombreros, zapatos, medias, chaquetas, cuellos y todo lo demás,la envidiaron mucho. Sin la menor duda, esa era la vestimenta adecuada para aquel clima.

Llevaba en la cabeza una vasija roja y negra de barro cocido. Sin ver a los ninos, que se escondieron tras el borde de la vegetación,se adelantó hasta la orilla del río para llenar el recipiente. Luego de llenarlo, lo depositó en la orilla del río. Después se metió en el agua y se agachó sobre un círculo de juncos cortados.

Sacó media docena de buenos peces atrapados en el agua contenida entre los juncos, los mató uno a uno a medida que los sacaba y los enganchó en una larga vara de mimbre. Luego, ató la vara,se la colgó de un brazo, recogió la vasija y se volvió para iniciar el regreso. Entonces, vio a los cuatro ninos. Los vestidos blancos

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