Saltar al contenido
MisLibrosTexto
Ad

Página — Lengua Y Literatura 7 (pág. 112)

📄 otro lengua y literatura 🎓 otro · 7° BASICA Chile 🇨🇱 CL 🗣 Español
Página 112
112 de 180
Página 112 de Libro de Lengua y Literatura – Séptimo Básico | Texto del Estudiante MINEDUC – Descargar PDF · 2024
Anterior Página 112 / 180 Siguiente
lengua y literatura

Solución no disponible aún

Esta página está en proceso de revisión.

Pídela y la resolveremos antes. Sin registro.

¿Te fue útil esta página?
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2516 caracteres

elixir: remedio, pócima,bebida.

jerez: vino blanco muy fino.

calado:mojado.

vigoroso: fuerte, grande,robusto.

"Esta noche —pensó; y extendió la mano para sentir la lluvia—.Esta noche".

Lo despertó un golpe muy leve en la frente.

El agua le corrió por la nariz hasta los labios. Una gota le cayó en un ojo, nublándolo. Otra le estalló en la barbilla.

La lluvia.

Fresca, dulce y tranquila, caía desde lo alto del cielo como un elixir mágico que sabía a encantamientos, estrellas y aire, arrastraba un polvo de especias, y se le movia en la lengua como raro jerez liviano.

Se incorporó. Dejó caer la manta y la camisa azul. La lluvia arreciaba en gotas más sólidas. Un animal invisible danzó sobre el fuego y lo pisoteó hasta convertirlo en un humo airado. Caia la lluvia. La gran tapa negra del cielo se dividió en seis trozos de azul pulverizado, como un agrietado y maravilloso esmalte, y se precipitó a tierra. Diez mil millones de diamantes titubearon un momento y la descarga eléctrica se adelantó a fotografiarlos. Luego oscuridad y agua.

Calado hasta los huesos, Benjamín Driscoll se reia y se reia mientras el agua le golpeaba los párpados. Aplaudió, y se incorporó, y dio una vuelta por el pequeno campamento, y era la una de la mañana.

Llovió sin cesar durante dos horas. Luego aparecieron las estrellas, recién lavadas y más brillantes que nunca.

El señor Benjamín Driscoll sacó una muda de ropa de una bolsa de celofán, se cambió, y se durmió con una sonrisa en los labios.

El sol asomó lentamente entre las colinas. Se extendió pacificamente sobre la tierra y despertó al señor Driscoll.

No se levantó en seguida. Habia esperado ese momento durante todo un interminable y caluroso mes de trabajo, y ahora al fin se incorporó y miró hacia atrás.

Era una manana verde.

Los árboles se erguían contra el cielo, uno tras otro, hasta el horizonte.No un árbol, ni dos, ni una docena, sino todos los que habia plantado en semillas y retoños.Y no árboles pequeños, no, ni brotes tiernos,sino árboles grandes, enormes y altos como diez hombres, verdes y verdes, vigorosos y redondos y macizos, árboles de resplandecientes hojas metálicas, árboles susurrantes, árboles alineados sobre las colinas,limoneros, tilos, pinos, mimosas, robles, olmos, álamos, cerezos, arces,fresnos, manzanos, naranjos, eucaliptos, estimulados por la lluvia tumultuosa, alimentados por el suelo mágico y extraño, árboles que ante sus propios ojos echaban nuevas ramas, nuevos brotes.

110

Unidad 3: Somos naturaleza

Ad

Otros libros recomendados

Ver todos →
Ad

Usamos cookies propias y de terceros para personalizar contenido, mostrar publicidad y analizar el tráfico. Las cookies necesarias siempre están activas.