Retomen el formato anterior y registren los juegos de su manual en sus propias fichas.
- Revisar la lista de juegos tradicionales que conocen del recreo, la familia o la comunidad.
- Elegir los que se puedan jugar en equipo y sin eliminar a nadie.
- Escribir en cada ficha: nombre, número de jugadores, materiales, reglas y valores que promueve.
Se seleccionan juegos como "El lobo y los corderos", "Los pescadores", "La cuerda" o "Las sillas cooperativas", porque permiten que todos participen.
- Preguntar a abuelos, papás y vecinos cómo se jugaba antes.
- Buscar en internet o en libros datos que falten (origen, variantes, reglas).
- Anotar la fuente de donde se obtuvo la información.
La investigación completa los datos que no se conocen y da valor al saber de la comunidad.
- Revisar si las categorías actuales (por ejemplo: juegos de patio, de mesa, con pelota) son suficientes.
- Agregar nuevas categorías si hay juegos que no encajan.
Se pueden añadir categorías como "juegos con material reciclado" o "juegos de ronda".
- Identificar el juego que gustó pero que elimina o excluye jugadores.
- Cambiar la regla que genera la eliminación por una que integre.
- Probar la nueva regla y anotarla en la ficha.
Por ejemplo, en "Las sillas", en lugar de quitar sillas se quita una silla pero todos deben compartir el espacio; así nadie queda fuera.










