El texto narrativo necesita una voz que cuente la historia imaginada por el autor. El narrador es quien guía al lector durante la lectura y se clasifica en tipos, los cuales se describen en los siguientes textos, según su perspectiva; en cada uno de ellos, la voz narrativa presenta estados de ánimo o emociones derivados de una situación específica.
Narrador en primera persona (yo)
Participa desde dentro de la historia. Es el narrador que ejecuta las acciones, da su opinión en todo momento y expone sus pensamientos y estados de ánimo. Por lo regular, corresponde al personaje principal (narrador protagonista), pero, en ocasiones, sólo es un testigo circunstancial (narrador testigo).
"Soy yo. ¿Pero quién soy yo? Tu esposa, claro. Y ese título basta para distinguirme de los recuerdos del pasado, de los proyectos para el porvenir. Llevo una marca de propiedad y no obstante me miras con desconfianza. No estoy tejiendo una red para prenderte. No soy una mantis religiosa. Te agradezco que creas en semejante hipótesis. Pero es falsa" ("Lección de cocina", Castellanos, 1993).
Narrador en segunda persona (tú)
Se dirige al lector de manera sutil; en ocasiones, lo involucra en la historia, al convertirlo en personaje o, de manera directa, le da órdenes, lo regaña o le llama la atención.
"Sabes que te hablé de golpe, que no quise hacerlo, que me obligó la ira, pero ya todo está bien, está bien de verdad. ¿Es que no vas a creerme nunca? Deberías ponerte en mi lugar, saber por un momento cómo se siente que te miren con esos ojos extraños todo lo que haces. Deberías sentir esas miradas" ("Estación de tren", Del Valle, 2002).
Narrador en tercera persona (él, ella)
Cuenta la historia desde afuera, puede ser un personaje y contar las cosas desde su particular perspectiva o un narrador que lo sabe todo (omnisciente).
"Aquel día les dejó un trabajo aún más laborioso que de costumbre, las regañó por platicar en clase, hizo sarcasmo a costa de un maestro admirado por ellas [...] el caso es que la reunión para hacer la tarea estuvo dedicada para planear venganzas [...] Cecilia salió; al regresar traía un folleto sacado de la biblioteca de su padre [...] Vieron: el título Hechicería" ("El lugar del corazón", Tovar, 2006).
(Fournier, 2009, pp. 71-74, 116)
Cuando un narrador forma parte de la historia —es decir, participa como personaje y realiza acciones dentro de ella— se le denomina intradiegético; cuando está fuera de la historia se llama extradiegético. Al narrador que sabe todo lo que pasó y pasará se le llama omnisciente (omnis = \text{todo}; scīre = \text{saber}).
(Beristáin, 1998, p. 357)