Contenido de la página (Estructura de la crónica)
Como cualquier texto periodístico, la crónica cuenta con una estructura muy clara, lo que la distingue de los demás géneros literarios, que suelen redactarse de manera más libre. Uno de los deberes del cronista es la claridad: su texto debe ser de fácil comprensión, tanto para lectores expertos como para quienes están desarrollando un hábito de lectura constante. El lenguaje debe ser sencillo, aunque no plano ni simple, y siempre obedecer a un orden secuencial y cronológico.
Secciones de la crónica
- Entrada. El título debe ser directo y descriptivo, de modo que el lector conozca el contenido en una primera impresión. Pueden incluirse subtítulos para ampliar la información.
- Introducción. Se establece el escenario y la situación de manera inmediata; las descripciones vividas del lugar donde ocurrieron los hechos involucran al lector, y también se presentan los personajes del relato noticioso.
- Cuerpo de la crónica. Se desarrolla con amplitud y libertad el relato del hecho noticioso: acciones del público y del artista en un concierto, datos concretos sobre un lugar visitado (p. ej., una zona arqueológica) o los pormenores y opiniones de los participantes en un evento social (bautizo, boda, funeral).
- Conclusión. Es el cierre; habitualmente se manifiesta la subjetividad del cronista, quien emite un juicio o comentario personal e invita al lector a reflexionar.
La estructura secuencial es necesaria porque este tipo de texto requiere claridad y orden para que el lector entienda o imagine los acontecimientos relatados de la manera más fidedigna posible, lo que lo diferencia de otros textos que también emplean figuras del lenguaje.









