¿Por qué la revolución emprendida por Madero logró derrocar en poco tiempo al régimen de Porfirio Díaz?
- En noviembre de 1910 convergieron todas las causas de descontento acumuladas durante el porfirismo (desigualdad, falta de libertad política, represión).
- El llamado de Madero demostró que la sociedad mexicana deseaba elegir libremente a sus gobernantes: el tema se volvió una demanda popular y no solo de una élite.
- Madero ya era candidato presidencial en 1910, después de impulsar el Partido Nacional Antirreeleccionista (PNA), cuyo programa proponía resolver los principales problemas del país.
- Díaz, al reconocer que el movimiento maderista era un serio desafío, ordenó perseguir y apresar a sus líderes; Madero fue encerrado antes de las elecciones de junio de 1910.
- Con Madero preso, Díaz se impuso por séptima reelección; el PNA probó el fraude electoral y pidió al Congreso la anulación, pero el Congreso declaró válidas las elecciones y Díaz asumió la presidencia por octava vez.
- Esa represión y ese fraude deslegitimaron al régimen: parecía la derrota del maderismo, pero consolidó el rechazo popular.
- Madero escapó de prisión y se refugió en Estados Unidos, desde donde organizó la insurrección.
- En su libro La sucesión presidencial en 1910 (enero de 1909) ya había advertido a Díaz que, si impedía elecciones libres, provocaría una revolución popular; esa advertencia se cumplió.
La revolución triunfó pronto porque el descontento social se canalizó en un programa político claro (el antirreeleccionismo), el fraude y la represión del régimen deslegitimaron a Díaz y legitimaron a Madero, quien desde el extranjero convocó a la insurrección que estalló en noviembre de 1910.









