Imagina lo que sintieron los mineros mexicanos al conocer que los salaries de sus pares estadounidenses subían y los de ellos no.
- En las minas del norte de México y de la frontera con Estados Unidos, obreros mexicanos y estadounidenses realizaban trabajos similares o incluso más duros (picar roca, perforar túneles, cargar mineral) en las mismas compañías.
- Al enterarse de que los salarios de los compañeros estadounidenses aumentaban mientras los suyos se mantenían estancados, experimentaron frustración y un sentido profundo de injusticia.
- Ese sentimiento de agravio comparativo (que el trato desigual se percibe más que la carencia absoluta) fue uno de los motores del malestar obrero que estalló en huelgas y protestas al final del Porfiriato.
Respuesta orientativa: sentirían indignación, enojo y frustración: percibirían que su esfuerzo valía lo mismo que el de sus compañeros, pero que el pago era desigual por razón de nacionalidad o de origen, lo que alimentaba un profundo sentido de injusticia y el ánimo de organizarse para exigir igualdad salarial.









