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—Seguro don Braulio carajea. iAcaso? Vamos esperar; aquí en su delante voy a dar agua a comuneros.
Los mak'tas se miraron consultándose. Recién entendian por quéPantacha, don Wallpa, don Pascual, se levantaron contra el principal, contra don Vilkas y don Inocencio.
—Verdad, compadre: en nuestro pueblo, dos, tres mistis nomás hay;nosotros, tantos, tantos... Ellos igual a comuneros gentes son, con ojos, boca, barriga, jK'ocha agua para comuneros!
—iAcaso? Mama-allpa (madre tierra) bota agua, igual para todos.
Los sanjuanes también se hicieron los decididos. De tres en tres,de cuatro en cuatro, se juntaron los comuneros. Pantacha y don Pascual, uno a uno les hablaban, para hacer respetar al repartidor.
La comunidad de San Juan estaba para pelear con el principal del pueblo, Braulio Félix.
***
Los domingos en la mañana los mistis iban a buscar a don Braulio en su casa. Le esperaban en el patio, dos, tres horas, hasta que el principal se levantaba. Junto a una pared habia varios troncos viejos de eucaliptos; sentados sobre esos palos se soleaban los mistis mientras don Braulio acababa de dormir. EI principal no tenia hora para levantarse; a veces salia de su cuarto a las siete, otras veces a las nueve y a las diez también; por eso los mistis se iban a visitarle según su alma; unos eran más pegajosos, más sucios, y tempranito estaban ya en el patio para hacerse ver por los sirvientes de don Braulio; otros, de miedo nomás iban, para que el principal no les tomase a mal; llegaban más tarde, cuando el sol ya estaba alto;otros calculaban la hora en que don Braulio iba a salir para convidar el trago a los sanjuanes, por borrachos nomás cortejaban al principal.
Los domingos, don Braulio se desayunaba con aguardiente en la tienda de don Heraclio: la tiendecita de don Heraclio está en la misma calle del principal. Como loco don Braulio hacia tomar cañazo a uno y a otro, se reia de los mistis sanjuanes, les hacía emborrachar y les mandaba cantar huaynos sucios. Hasta media calle salia don Braulio, riéndose a gritos:
-jBuena, don Cayetano! jDon Federico, buena!
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