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Página — Literatura Sin nivel (pág. 63)

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Página 63 de Arguedas, entre el fuego y el amor : textos seleccionados para estudiantes de Educación Básica · 2021
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Los comuneros de don Sak'sa se asustaron, movieron sus cabezas,se acomodaron para correr ahí mismo; los tinkis más bien pararon firmes.

-jDon Braulio, k'ocha agua es para necesitados!

—iNo hay dueño para agua!-gritó Pantacha.

—jComunkuna es primero!-habló don Wallpa.

El principal sacó su arma.

—jFuera, carajo, fuera!

Los sanjuanes se empujaban atrás, se caian del corredor a la plaza.Las mujeres corrieron primero arrastrando sus rebozos.

Dos, tres balas sonaron en el corredor. Los principales, don Inocencio, don Vilkas, se entroparon con don Braulio. Los sanjuanes se escaparon por todas partes; no volteaban siquiera, corrian como perseguidos por los toros bravos de K'oñani; las mujeres chillaban en la plaza; los escoleros saltaron de los pilares; los de Ayalay se atracaban en el puerto del coso, querian entrar de cuatro en cuatro,de ocho en ocho.

Pantacha gritaba como diablo:

—jKutirimuychic mak'takuna! (iVolved, hombres, volved!)

En vano: los comuneros se perdian en las esquinas, en las puertas.Algunos tinkis nomás quedaron en el corredor, serios, tiesos, como los pilares de piedra blanca.

Don Antonio también habia traido su revólver, seguro le prestó don Braulio; estiró su brazo el alcalde y le echó dos tiros más al aire.Los últimos sanjuanes que sacaban su cabeza por las esquinas se ocultaron.

Don Pascual se bajó callado de la mesa al suelo.

Principales y comuneros se miraron ojo a ojo, separados por la mesa. Don Braulio parecia de verdad loco; sus ojos miraban de otra manera, derechos a Pantacha; venenosos eran, entraban hasta el corazón y lo ensuciaban. Tras el principal los tinkis y don Vilkas esperaban temblando.

—jCarajo! jSua! (iLadrón!)-gritó el mak'ta-. Mata nomás, en mi pecho, en mi cabeza.

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