Identifiquemos algunas formas de crianza positiva en nuestra comunidad, así como aquellas que no lo son.
- Leo cada testimonio del diálogo y lo clasifico según promueva respeto y buen trato (crianza positiva) o daño y sometimiento (crianza que no es positiva).
- Testimonio de Pedro: "Cuando mi hija aprendió a leer, en casa nos sentimos muy felices y compartimos la noticia con toda la familia". Hay reconocimiento del logro y celebración familiar.
- Testimonio de Mirna: "¡Qué bonito! Cuando mi hijo adolescente sacó mala nota, le dimos consejos y lo animamos a seguir esforzándose". Hay diálogo y apoyo ante el error, sin castigo.
- Testimonio de Pedro: "En algunas comunidades, cuando los niños desobedecen, hay padres que los castigan en vez de darles consejos". El castigo reemplaza al diálogo: no es crianza positiva.
- Testimonio de Mirna: "Conozco familias que no permiten que los adolescentes participen en la toma de decisiones y no respetan sus opiniones". Se anula la voz del hijo: no es crianza positiva.
- Testimonio de Pedro: "Muchos padres creen que la mejor forma de educar es siendo estrictos y autoritarios; hasta recurren al castigo físico, pero esto solo les genera más daño". El castigo físico vulnera derechos y no educa.
- Testimonio de Mirna: "Debemos promover la crianza positiva, que se centra en el respeto, el buen trato y la valoración de nuestros hijos". Síntesis de la crianza positiva.
Son crianza positiva: celebrar los logros, aconsejar y animar ante las malas notas, respetar las opiniones y promover el respeto y el buen trato. No son crianza positiva: castigar en vez de aconsejar, ser autoritario, recurrir al castigo físico y excluir a los adolescentes de las decisiones.



