Observa una hormiga. Dibuja qué hace: si la tocas y si no la tocas.
- Reconocer el estímulo: el contacto (toque) es un estímulo táctil; la ausencia de contacto es la situación de reposo.
- Si la tocas, la hormiga percibe el estímulo por sus antenas y pelos sensoriales, y responde de inmediato: se detiene, agita sus patas y antenas, abre sus mandíbulas y corre rápido hacia el nido o fuera del camino.
- Si no la tocas, la hormiga no recibe el estímulo y responde siguiendo su ruta: camina en fila, sigue el rastro de feromonas que dejan otras hormigas y busca alimento.
- En el recuadro rosado se dibuja a la hormiga alejándose o en posición de defensa; en el recuadro amarillo, una hormiga caminando tranquila en su fila.
La hormiga responde al estímulo del toque alejándose y defendiéndose; sin estímulo, continúa su camino buscando alimento.








