¿Qué característica elegirás para clasificarlos?
- Observo el conjunto de elementos y busco rasgos que se repitan en algunos y no en otros.
- Descarto los rasgos que no sirven porque son iguales en todos (por ejemplo, si todos son del mismo material).
- Elijo un rasgo observable y claro, como el color, la forma, el tamaño, el material o, si son seres vivos, si tienen hojas, plumas, escamas o pelo.
Respuesta: Elegiré una característica observable, por ejemplo el color (o la forma, el tamaño o el tipo de cubierta).
¿Cuántos grupos formarás?
- Cada valor diferente de la característica elegida forma un grupo.
- Cuento cuántos valores distintos hay en el conjunto.
- Si elegí el color y hay 3 colores distintos, formo 3 grupos; si elijo la forma y hay 2 formas, formo 2 grupos.
Formaré 2 o 3 grupos, según cuántos valores distintos tenga la característica elegida (por ejemplo, 3 grupos si hay 3 colores).
¿Cómo los clasificarías en estos grupos? Propón una forma de hacerlo.
- Escribo el nombre de cada grupo con su característica (por ejemplo, Grupo 1: rojos; Grupo 2: azules; Grupo 3: verdes).
- Recorro los elementos uno por uno y los coloco en el grupo que corresponde.
- Reviso que ningún elemento quede fuera y que ninguno esté en dos grupos a la vez.
Formo una tabla o una fila por grupo, escribo el criterio en el título de cada grupo y ubico cada elemento en el grupo que cumple ese criterio.








