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Página — Lengua Y Literatura 8 (pág. 146)

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Página 146 de Lengua y Literatura – Octavo Básico | Texto del Estudiante MINEDUC – Descargar PDF · 2024
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Hana habia sido elegida por la diosa Tara para iniciar un acercamiento entre los urbanitas y los habitantes del bosque, la sacerdotisa Kea se lo habia comunicado apenas unos meses antes. Ella y sus compañeras debían abandonar Mannawinard, quizá para siempre, e instalarse en aquel lugar desolado que habia destrozado con su veneno el cuerpo de Kurt Kappler. Su misión era fundar una comunidad que extendiese la voz de Tara más allá de los lindes de Mannawinard.

Pero Hana no tenía miedo, aunque sabia que echaria de menos Mannawinard y su vida sirviendo a Tara, la Diosa Madre, la divinidad de la Tierra, que habia resucitado para volver a tomar el control del planeta.

Recordó la extraña historia de Kurt, y frunció el ceño. Sospechaba que aquella información era importante, muy importante, pero no sabia en qué sentido.

"Algún día, lo averiguaremos ——se dijo a sí misma, lena de fe—.Y te prometo, Kurt, que nadie más sufrirá como tú". Sabía que, para cumplir su promesa, harían falta anos, quizá siglos; pero alguien debía dar el primer paso.

Hana se volvió hacia sus compañeras. Todas ellas estaban nerviosas, pero le devolvieron una mirada decidida. Una suave brisa las envolvió,como un cálido aliento de despedida, y jugó con los cabellos blancos de Hana. Ella sonrió. Así hablaba con los suyos la Diosa Madre.

Pero Hana pudo percibir algo más en aquella brisa, algo que ninguna de sus companeras fue capaz de captar: el espíritu de Kurt descansaba por fin, en un lugar lleno de paz y silencio.

La muchacha sonrió de nuevo. Cargó con sus escasas pertenencias y dio un paso hacia adelante, y después otro, y otro, hasta que las nieblas de los Páramos se la tragaron.

Una tras otra, las mujeres elegidas la siguieron.

Las hijas de Tara (fragmento)

Unidad 4: jHacia dónde va el futuro?

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