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Lenguaje 8° · Secundaria Activa
Libro de Lenguaje 8 EGB

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Página — Lenguaje 8° Secundaria (pág. 181)

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  1. Responde las siguientes preguntas:a. iPor qué la hermana de Peralta le hace reclamos?b. Del texto podemos inferir la condición social y económica de los personajes. jCuál podria ser esa condición en los aspectos señalados?c. Cita frases que evidencien la manera de hablar de los personajes. iCómo son estas expresiones? iCuál pudo haber sido la intención del autor del cuento al incluirlas?

Características del Realismo

Como ya has podido darte cuenta, los contextos sociales donde se producen las obras literarias, in

fluyen de manera importante en las características de las mismas. Así, dadas las nuevas realidades por describir y narrar, la prosa se convirtió en el medio ideal para dar testimonio de la vida de la sociedad de esta época. Muchos de los autores prefirieron la narrativa, la novela para plasmar las sociedades donde vivian.

Debes recordar los elementos constitutivos de la narrativa que has estudiado en grados anteriores:espacios, tiempos, estructura, personajes,tema, argumento, narrador. Así pues, a partir de estos elementos, te invitamos a conocer algunas características del Realismo en fragmentos de obras de la literatura colombiana.

Tema 20 // Despertando de un sueñoH

Ejemplos
Punto de vista Imitan el método científico para observar y describir la realidad de la manera más objetiva posible. Los relatos son fuertes y profundos debido a la expresión objetiva, detallada y explicativa de la realidad. EstiloEI dia del odio (fragmento) Gaitán cayó fulminado por tres balazos y su cadáver fue la mecha que incendió la conflagración y desencadenó la fuerza cósmica del odio acumulado en años de injusticia y explotación. (.) Tránsito y su marido padecian estrechas privaciones. Ya no podian soportar más el hambre, y el hampón se habia decidido a intentar cualquier aventura durante la noche inmediata, desafiando los graves peligros consiguientes a la intensificación de la vigilancia. Tránsito, resignada y silenciosa, se tendia a su lado en el duro suelo, durante los dias enteros, con el vientre pegado al espinazo, y añoraba su quietud campesina, tan imposible y remota, a la cual no podría regresar nunca (...) —Sta vida jedionda —decia-. j Por quétamos condenaos a morirnos di'ambre, Tránsito? Tóos tienen que tragar y nosotros ni an una aguapanela. jNo es pa matar más de un guache de estos de lálta? José Antonio Osorio Lizarazo. El dia del odio.(1952) Siervo sin tierra (fragmento)
El propósito del escritor es que su texto sea claro. Para esto, su escritura es sencilla, sin complicaciones formales. Esto se aprecia en las obras de Eduardo Caballero Calderón, quien conserva un carácter testimonial al describir la vida campesina, sobre todo en los pueblos de Boyacá. Esto le da un valor documental a su obra.En las elecciones presidenciales del año siguiente, fue especialmente dura y trabajosa la situación para los liberales de La Vega. En los dias anteriores al domingo en que deberan celebrarse, comisiones de policía municipal, que habian sido pocos meses antes bandidos que andaban sueltos por el monte, se dieron a la tarea de recorrer las veredas, requisando a los campesinos y revolviendo hasta las piedras del fogón, para decomisarles la cédula electoral. Venian enardecidos por la cerveza que generosamente les habia distribuido el alcalde y el directorio conservador del pueblo. Se habia roto la convivencia en todo el pais y la consigna oficial era "palo a los liberales" Los conservadores trataban de demostrar que eran una mayoria abrumadora, aunque los liberales no pensasen votar, sino pasar agachados para salvar el pellejo. La lucha era desigual, porque las armas del gobierno se habian repartido entre los caciques conservadores, y los liberales carecían de recurso para remontar su gente y dotarla de un armamento eficaz. —Nos dormimos sobre los laureles y los jefes de la ciudad pensaron que iban a gobernar toda la vida- decia don Ramírez-. Si quieren que al menos la conservemos, que nos manden armas- clamaba por carta desde la casa de la hacienda. Pero los jefes liberales, desmoralizados por el fantasma de la derrota y atemorizados por las medidas que habia tomado el gobierno, sin arrestos para levantar revoluciones como los viejos de la generación pasada, no contestaban. Eduardo Caballero Calderón. Siervo sin tierra (1947)

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—Capitulo 13. La realidad evasiva

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