Explico los beneficios que generaba el control vertical de los pisos ecológicos y el cultivo en terrazas para los incas.
El Tahuantinsuyu organizaba su producción mediante el aprovechamiento de las distintas altitudes del territorio andino. A continuación se presentan los beneficios de cada práctica agrícola.
Control vertical de los pisos ecológicos
- Cada piso ecológico (chacra de valle, piso intermedio, puna, ceja de selva) presentaba condiciones climáticas propias: temperatura, humedad y suelo diferentes.
- En cada piso se cultivaban productos adaptados: maíz, quinoa y papa en las alturas; coca, frutas y ajíes en las zonas cálidas; camelidos y ganado en la puna.
- Gracias a esta organización, el Estado inca disponía de una diversidad de productos asegurada durante todo el año.
- Se reducía el riesgo de hambrunas: si un piso ecológico sufría heladas o sequías, otros pisos compensaban la producción.
- Los camellones o waru waru en el altiplano favorecían el drenaje y evitaban las heladas.
- Se garantizaba el abastecimiento estable de alimentos para la población, el ejército y los depósitos estatales (qollqa).
- El Estado organizaba el trabajo (mita) de modo que cada comunidad trabajara en los pisos que le correspondía.
- La diversidad de productos facilitaba el trueque y el comercio entre las distintas regiones del imperio.
- Se aprovecharon variaciones de suelo y agua para incrementar la producción total.
Cultivo en terrazas
- En las montañas abruptas se construyeron andenes (terradas) con muros de piedra que sostenían el suelo.
- Estos muros retenían la humedad y reducían la erosión provocada por las lluvias.
- El suelo de las terrazas era más fértil, al acumular tierra y materia orgánica.
- El agua era distribuida por canales de riego desde las montañas, aprovechando el deshielo.
- En la puna alta se utilizaban los waru waru, plataformas elevadas que evitaban las heladas nocturnas.
- Los andenes facilitaban el trabajo agrícola, pues el terreno se volvía plano y manejable.
- Se lograba ampliar la superficie cultivable en zonas que de otro modo serían improductivas.
- El sistema permitía almacenar excedentes en depósitos estatales para años de escasez.
- Los pueblos andinos conservan todavía este patrimonio agrícola, hoy reconocido como patrimonio cultural de la humanidad.
El control vertical aseguraba diversidad de productos y seguridad alimentaria aprovechando los distintos climas; las terrazas permitían cultivar en zonas montañosas, controlaban la erosión, conservaban la humedad y aumentaban la fertilidad del suelo.








