(Contenido de la lectura)
La página presenta un extracto del artículo de Alberto Acosta (profesor e investigador de FLACSO Ecuador) titulado "El Buen Vivir como alternativa al desarrollo". Su tesis central es que el crecimiento económico permanente no equivale a desarrollo ni puede ser el objetivo de una economía en un mundo finito.
¿Cuál es la crítica principal del artículo?
- Acosta critica la construcción histórica de los conceptos de "progreso" y "desarrollo", que sirvieron para justificar promesas de bienestar de carácter colonialista y capitalista.
- Esas promesas no se cumplieron para la mayoría de la humanidad, lo que generó un debate sobre "alternativas al desarrollo" y "cambio civilizatorio".
- Además, sostiene que el crecimiento económico permanente en un mundo finito "es una locura", ya que crecimiento no es equivalente a desarrollo.
El artículo cuestiona el paradigma del progreso/desarrollo basado en el crecimiento económico ilimitado, insostenible en un planeta finito y que no benefició a la mayoría.
¿Qué es el Sumak Kawsay o Buen Vivir?
- Surge de los pueblos originarios de los Andes y el Amazonas.
- Son valores, experiencias y prácticas de la vida indígena comunitaria centradas en la armonía entre individuos en comunidad, entre los pueblos y con la naturaleza.
- Fue reconocido en las Constituciones del Ecuador y Bolivia; en la Constitución ecuatoriana la Naturaleza es sujeto de derechos.
Es un modelo de vida comunitario en armonía con la naturaleza, reconocido constitucionalmente en Ecuador y Bolivia.
Los tres aspectos a los que da paso la conclusión
- Desarmar "la religión del crecimiento económico": el crecimiento no puede ser el objetivo de una economía y puede resultar contraproducente; el crecimiento permanente en un mundo finito es insostenible.
- La desmercantilización de la Naturaleza: los objetivos económicos deben subordinarse a las leyes de los sistemas naturales ("la economía debe subordinarse a la ecología"), con desmaterialización de los procesos productivos; también se aplica a los bienes comunes (heredados o construidos colectivamente).
- La descentralización: las respuestas (soberanía alimentaria, energética) deben buscarse desde las comunidades, recuperando el protagonismo y el control de las personas en la toma de decisiones.
Desarmar la religión del crecimiento económico, desmercantilizar la Naturaleza (subordinando la economía a la ecología) y descentralizar la gestión comunitaria.








