Lectura
Al día siguiente, frente a la roca que antes fue Cunyag, apareció un cerro con el perfil de una mujer dormida. Esa montaña es Nunash. La Bella Durmiente. Nunash ahora está ahí para siempre. Ya no canta, ya no baila, ya no juega pero es siempre hermosa y siempre se viste de árboles, pájaros y flores.








