Lectura
¿Y el padre de Nunash?
El padre de Nunash estaba muy, muy pero muy molesto.
"¿Qué? ¡Mi hija se quiere casar con un forastero! ¿Cómo tan noble princesa podrá vivir con un simple hombre? ¿Por qué ese forastero ambicioso pretende a mi hija?"
Su cólera era tan grande que fue a despertar a la serpiente alada del lago y le habló así:
"Serpiente alada, tú que proteges a mi pueblo, tú que eres dios de estas tierras, castiga a Cunyag el forastero por su osadía."









