Repasa las líneas punteadas iniciando donde se encuentra la abeja. No despegues del papel tu dedo o lápiz hasta llegar al centro.
- Observa que en la página hay seis espirales de líneas punteadas y que cada una tiene una abeja en su parte exterior.
- Ubica el punto de partida: la abeja marca el inicio del trazo, en el borde externo de la espiral.
- Coloca el dedo índice (o la punta del lápiz) justo sobre la abeja.
- Sigue la línea punteada girando hacia adentro, sin saltarte puntos ni cambiar de carril.
- Mantén el dedo o el lápiz apoyado en el papel: no lo levantes hasta llegar al centro de la espiral.
- Repite el recorrido en las seis espirales, primero con el dedo y después con el lápiz.
- Al terminar, revisa que tu trazo haya quedado continuo, sin cortes ni salidas de la línea.
Paso 1
Postura y agarre.
- Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados.
- Toma el lápiz con tres dedos (índice y pulgar sujetan, el medio sostiene) a unos 3 cm de la punta.
- Apoya la otra mano sobre la hoja para que el papel no se mueva.
Respuesta orientativa: una postura correcta y un buen agarre del lápiz permiten que el trazo sea firme y continuo.
Paso 2
Dirección del trazo.
- Empieza siempre en el extremo donde está la abeja.
- Avanza en sentido contrario a las manecillas del reloj, girando hacia el centro.
- Haz el recorrido sin detenerte, con presión suave y constante.
Respuesta orientativa: el trazo correcto es continuo, de afuera hacia adentro, sin levantar el lápiz ni salirse de la línea punteada.
las seis espirales quedan repasadas de afuera hacia adentro, con un trazo continuo que inicia en la abeja y termina en el centro de cada espiral.








