En asamblea, reflexionen en torno a las siguientes preguntas.
¿Para qué les sirve lo que aprendieron?
Respuesta orientativa: Lo aprendido sirve para expresar ideas y emociones con la voz y el cuerpo, comprender mejor lo que leen y perder el miedo a hablar frente a un público.
¿Cómo y dónde lo pueden aplicar en la vida diaria?
Respuesta orientativa: Se aplica al leer en voz alta, al narrar cuentos, al participar en obras escolares, al exponer un tema o al resolver un conflicto dialogando en casa y en la comunidad.
¿Cómo les pareció el ejercicio realizado con el texto dramático?
Respuesta orientativa: Resultó divertido y retador, porque exigió modular la voz, coordinar los turnos de habla y ensayar varias veces hasta lograr una representación clara.
¿Qué agregarían o quitarían del final positivo o favorable?, ¿por qué?
Respuesta orientativa: Se podría agregar un diálogo que explique la enseñanza de la obra y quitar repeticiones que alargan la escena, para que el mensaje llegue con más fuerza al público.
¿Qué recomendarían a otros estudiantes sobre la práctica de la lectura y escritura de textos dramáticos?
Respuesta orientativa: Que lean la obra varias veces, marquen las acotaciones, ensayen en voz alta y pidan opiniones para mejorar la actuación y el guion.
Tomen las notas correspondientes a manera de conclusión.
Respuesta orientativa: Las notas deben registrar los acuerdos, los aprendizajes logrados y las dificultades, con frases breves y ordenadas por tema.
Dificultades y emociones al presentar el trabajo final.
Respuesta orientativa: Es común sentir nervios, olvidar algún parlamento o reírse en escena; reconocerlo ayuda a mejorar y a valorar el esfuerzo del equipo.









