Enunciado: ¿Qué prueba propuso el señor de Uxmal al enano, qué respondió este y qué preparó la anciana esa noche?
- Extraigo el reto del señor: "—Si tú eres quien deberá destronarme —dijo el señor— y gobernará sobre mi gente, debes ser al menos igual de inteligente que yo. Por eso te haré una prueba. Si fallas, significa que no eres digno de gobernar Uxmal y, por tanto, te mataré".
- Anoto la respuesta del enano: "—Está bien —respondió el enano—, pero lo más justo es que tú hagas la misma prueba que yo y demuestres ser mejor".
- Registro el acuerdo: ambos aceptaron y acordaron verse al día siguiente en el patio principal del palacio, para que toda la gente pudiera acercarse a ver quién sería el verdadero señor de Uxmal.
- Describo la angustia de la anciana: aquella noche sufrió pensando en el destino de su nieto, más preocupada que el enano mismo.
- Cuento la ayuda: cansada de llorar, buscó en la posición de los astros una señal sobre cuál sería la prueba y cómo podría ganarla; los astros le dieron la respuesta y la mujer tomó un disco de piedra pedernal y lo escondió entre los cabellos del enano.
Respuesta orientativa: El señor de Uxmal le dijo al enano que, si pretendía destronarlo y gobernar, debía ser al menos igual de inteligente que él, así que lo sometería a una prueba; si fallaba, lo mataría. El enano aceptó con una condición justa: el señor también debería hacer la misma prueba. Acordaron encontrarse al día siguiente en el patio principal del palacio ante toda la gente. Esa noche la anciana sufrió por su nieto, consultó a los astros y, siguiendo su señal, escondió un disco de piedra pedernal entre los cabellos del enano para ayudarlo.






