Enunciado: ¿Qué le sucedió al niño al crecer, qué descubrió bajo el fogón y qué profecía recuerdan al oír su sonido?
- Identifico el cambio: con el paso del tiempo, al muchacho su inteligencia seguía creciendo día tras día, pero él ya no crecía ni un centímetro: ¡era un enano!
- Sigo la pista: el enano notó que la anciana cuidaba con mucho esmero el fogón, como si ocultara algo.
- Describo el descubrimiento: un día, cuando la mujer salió a buscar hierbas y leña, el enano hurgó debajo del fogón y encontró un tunkul, un tamborcillo finamente tallado.
- Registro lo que hizo: emocionado, tomó unas varitas de madera y, golpeándolo, hizo que sonara; la música fue tan fuerte que se escuchó en el palacio del poderoso señor de Uxmal, una gran ciudad cercana.
- Extraigo la profecía: tanto el señor de Uxmal como la anciana recordaron una antigua profecía: "cuando el tunkul se escuchara por todos los rumbos de Uxmal, desde la inmensa selva hasta el hormiguero más pequeño del Mayaab —la tierra de los mayas—, el verdadero rey de Uxmal llegaría a gobernar".
Respuesta orientativa: El niño creció en inteligencia, pero dejó de crecer en estatura y se convirtió en un enano. Un día descubrió bajo el fogón de la anciana un tunkul, un tamborcillo maya finamente tallado, y lo hizo sonar con unas varitas de madera; el sonido llegó hasta el palacio del señor de Uxmal. Al oírlo, el señor y la anciana recordaron una antigua profecía: cuando el tunkul resonara por todos los rumbos del Mayaab, el verdadero rey de Uxmal llegaría a gobernar, lo que anuncia que el enano está llamado a ser rey.






