PROFUNDICEMOS
iCómo ensenar la cultura de paz? Una de las principales tareas que tiene la escuela es formar ciudadanos que se integren a la vida civil con capacidades para la convivencia. En las sociedades latinoamericanas, la exaltación de la violencia suele aprenderse desde las comunidades, lo mismo entre hermanos, familia, vecinos y companeros en la escuela. Es conveniente reflexionar sobre que el mayor de los retos estáen incidir en los pensamientos más profundos de los estudiantes para reconfi gurar esos aprendizajes que sostienen la valoración de los actos de violencia como formas de realización personal y de orgullo masculino.
Se recomienda emplear permanentemente formas de refl exión colectiva, orientadas a reconocer otro tipo de actividades que posibilitan la realizaciónpersonal,comoelarteyeldeporte,en las cuales seresaltan cualidadespersonales delos estudiantes que van más allá de las logradas mediante la violencia verbal, los juegos de poder o el hostigamiento entre companeros.
El trabajo con casos en los que las personas violentas sufren consecuencias negativas puede ser una fuente de ref exión, al promover una conciencia de riesgo y de afectaciones que con frecuencia los estudiantes no han pensado con serenidad, por ejemplo, cuando discuten y sus reclamos se extienden más allá del aula, sus confl ictos llegan a las familias. Es importante hacer conciencia sobre los problemas que no se detienen en pequenos fuegos y amenazan con extenderse e involucrar a más personas, con el riesgo de convertirse en un problema entre familias, lo cual debe evitarse siempre. Es decir, hacer que los estudiantes tomen conciencia de posibles consecuencias y de que, en un conf icto, la mayor parte de las veces, gane quien gane, todxs pierden, ya sea en lo económico, en lo fisico o en lo moral. Deberá ayudar a exaltar los benefi cios de saber emplear los mecanismos de transformación pacifi ca de conf ictos.
Se recomienda que la escuela fomente actividades culturales y deportivas, siempre en el marco de reglas y orientaciones que promuevan valores como la amistad, la solidaridad, el trabajo colaborativo y el reconocimiento de las
habilidades de los demás mediante ejercicios de empatia y exaltación de cualidades individuales y grupales. La creación de experiencias de encuentro guiadas bajo condiciones de paz cultivará no sólo las nociones de bienestar en colectivo, sino también facilitará la comprensión y la adopción de una cultura de paz fundada con argumentos creados por ellos mismos,es decir, es importante que los estudiantes argumenten a favor de ambientes pacificos. No basta con hacer que ellos los vivan, sino que debe favorecerse la construcción de reflexiones elaboradas por ellos para que sostengan y defiendan formas de convivencia pacifi ca en la vida cotidiana de la escuela y de su comunidad.
Es conveniente que los estudiantes dimensionen los efectos de las guerras y de todas las expresiones de violencia como obstáculos para el bienestar y que, en contraparte, reconozcan los beneficios que ofrece el hecho de vivir en paz interior y exterior. Hay que evitar el empleo de imágenes y casos excesivamente violentos debido a que, contrario a lo esperado, favorecen el miedo y con ello se estimulan los mecanismos de defensa más violentos. Tampoco es conveniente ocultar que existe la violencia, haciendo suponer que sólo hay armonía y respeto, pues deberán desarrollar habilidades sociales que los doten de mecanismos para la transformación pacifi ca de confl ictos en los retos que se les presenten en la vida cotidiana.
Por su parte, el objetivo del contenido sobre situaciones de injusticia que originaron movimientos sociales en México durante el siglo xx,
Nuestros saberes
159e
