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El huaico — desenlace (fragmento final)

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Página 160 de Antología literaria 4 · 2020
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Página narrativa sin ejercicios. Desenlace de cuento sobre huaico: madre muere al parir, don Tofe queda viudo, velorio colectivo marca el duelo de la comunidad.

📚 theory literatura ⭐⭐⭐ Dificultad 3/5 ⏱ 6 min lectura

Solución — Página 160

Antología literaria 4 · 2020

Lectura

Este fragmento corresponde al desenlace de un cuento costumbrista ambientado en una comunidad andina peruana afectada por un huaico (aluvión de lodo y piedras). El narrador en primera persona describe el caos y la pérdida con una voz serena pero profundamente emotiva.

Estructura del fragmento:

  1. Nacimiento en el caos: En medio de la inundación, doña Toribia asiste el parto de la esposa de don Tofe. La madre muere antes de escuchar el llanto del bebé.
  2. Búsqueda de sobrevivientes: Con el nombre de cada persona gritado como conjuro, la comunidad se reorganiza entre los escombros. Se mencionan pérdidas materiales: puertas, sillas, ventanas, el batán centenario de don Jacinto Navarro.
  3. Golpe definitivo: Don Tofe llega con el cuerpo de su esposa en brazos; detrás, doña Toribia con el recién nacido. Esta imagen — vida y muerte simultáneas — es el clímax emocional de la página.
  4. El velorio: En casa de don Nicolás Arosemena, el duelo colectivo suprime hasta los chistes habituales de Roque. Se recuerda a los muertos por nombre: Eladio Amaro, Fortunato Rojas, Pedro Tintush.
  5. Don Tofe como símbolo: Su figura queda convertida en emblema del duelo perpetuo: "medio vivo, medio fantasma". La comunidad lo etiqueta cruelmente — "Zurcidor de sombreros" — mientras él calla.
  6. Cierre poético: Los últimos versos populares mezclan burla y fatalismo: "¡Caído, con la cara en el suelo! / ¡Zurcidor de sombreros viejos!" seguidos de la frase abierta: "Pero nadie sabe lo de nadie. De repente, un día..."

Glosario

  • Huaico: Aluvión súbito de lodo, agua y piedras típico de la sierra y costa peruana durante lluvias intensas.
  • Monillo: Blusa o jubón sencillo de tela, prenda femenina tradicional.
  • Batán: Piedra plana de moler granos usada en cocinas andinas; objeto simbólico de generaciones.
  • Zaguán: Vestíbulo o entrada de una casa tradicional.
  • Correntada: Corriente fuerte y rápida de agua.
  • Chacra: Parcela de cultivo familiar en la tradición andina.
  • Coca / aguardiente: Elementos de consuelo ritual en comunidades andinas; que "no pudieran esa noche" subraya la magnitud del dolor.
  • Tuétanos: Médula ósea; en sentido figurado, lo más profundo del ser.
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Preguntas que la gente también hace

¿Qué es un huaico y cómo afecta a las comunidades andinas?
Consulta la solución completa arriba o explora el libro entero para temas relacionados.
¿Por qué el nacimiento del bebé y la muerte de la madre ocurren simultáneamente en el cuento?
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¿Qué simboliza la figura de don Tofe como 'zurcidor de sombreros' al final del relato?
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¿Cómo expresa el narrador el duelo colectivo sin recurrir a la sentimentalidad exagerada?
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¿Qué papel cumplen los versos populares al cerrar el cuento?
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📌 Antes de leer esto
  • Páginas anteriores del mismo cuento (contexto del huaico y personajes)
  • Conocimiento básico de estructura narrativa: planteamiento, nudo, desenlace
  • Nociones de costumbrismo literario hispanoamericano
Siguiente tema sugerido
pág. 161
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2481 caracteres

—jAyude usted! jAyude usted, mamá Tulli! —sin embargo, fue como una lucha el nacimiento, mientras el agua amenazaba con derribarnos.

Luego doña Toribia, serena como siempre, descorchetándose el monillo, cobijó a la criatura que ya gritaba, junto a sus lacios senos.

Otro grito fuerte fue como una protesta, pero con el llanto del niño nos renació el valor. A su mamá hubiera podido también reanimarla; no, ella había fallecido antes de oírlo.

Total, todo se apagó. Solamente cuando la pena arreciaba, mirando los cimientos lavados que quedaban, pasó la lluvia. El huaico bajó su correntada o habría bajado antes: oiamos un rumor entre violento y tranquilo.

En adelante se comenzó a buscar:

—jDon Macshi!.. jMamá Brigida!.. jLázaro!..

Oia su nombre cada cual y cada cual contestaba animándose. Don Tofe, sin haberse enterado todavía, buscaba a su Grimalda.

Media puerta del zaguán, inservible, había ido a parar a la chacra de enfrente. Las sillas y ventanas desparramadas. Dice Demetrio López que un cerdo había varado cerca de Vilcabamba.

Los muros y cimientos quedaron débiles. Algunos baúles amarrados al manzano estaban astillados. Allí quedaba también el batán de don Jacinto Navarro, centenaria piedra donde molieron los abuelos.

Lo demás y más fuerte se supo cuando don Tofe legó hasta nosotros, con su mujer muerta en brazos. Detrás doña Toribia con el recién nacido.

Esas dos caras fueron para nosotros un igolpe!, que nunca habiamos sentido.En el velorio, en casa de don Nicolás Arosemena, no se rio por primera vez los chistes de Roque.

En un ángulo de la sala, don Teófilo se quejaba. Parecía que el aire de esa mala noche se le había secado en la cara. Eran como furia vencida tras las huellas de su rostro. Repetía:

—iQuién lo hubiera dicho..! jQuién lo hubiera dicho!

En fin, la velada fue de razonar pesimista, con ese café consolador apenas.jCómo se recordó la muerte! jCuántos nombres! Eladio Amaro, Fortunato Rojas, Pedro Tintush. jPero nunca desgraciados!

—jAh, ya se fueron!

Se sintió la muerte a muerte. Adentro, hasta los tuétanos como angustia;afuera, en los miembros ateridos, como temblor desconocido

Ni coca ni aguardiente pudieron esa noche.

Desde entonces don Tofe, medio vivo, medio fantasma, allí está.

-Zurcidor de sombreros —dicen.

Mientras, verdeciendo, retoña el valle de la gente que habla por hablar:

jCaido, con la cara en el suelo!

jZurcidor de sombreros viejos!

Pero nadie sabe lo de nadie. De repente, un dia..

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