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Los niños sordomudos — fragmento final (cuento realismo mágico)

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Página 156 de Antología literaria 4 · 2020
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Los niños sordomudos caen del avión y las maestras sobrevivientes los ven volar con alas como ángeles; el relato transforma la tragedia en visión mística mediante el realismo mágico.

📚 theory literatura ⭐⭐⭐⭐ Dificultad 4/5 ⏱ 6 min lectura

Solución — Página 156

Antología literaria 4 · 2020

Lectura

El fragmento narra el regreso de cuarenta niños sordomudos que habían visitado el mar por primera vez. Llenos de alegría, embarcaron en avión; durante el vuelo una portezuela se abrió y los niños cayeron al vacío.

La maestra Fabia Hernández, testigo del accidente, declara que los niños tenían alas al precipitarse y que la escena fue una visión celestial, no una catástrofe. Las colegas Lelia Isnaga y Albina Romarin también se niegan a creer en su desaparición.

Al final, las maestras regresan al viejo edificio del colegio y contemplan los nombres de los alumnos grabados en las paredes y las alas dibujadas con destreza infantil, que para ellas testimonian el milagro.

Análisis literario

Tema central: La muerte transformada en trascendencia mediante el realismo mágico.

Simbolismo principal:

  • Las alas → trascendencia, libertad, inocencia que no puede ser destruida.
  • El mar → primera experiencia del mundo exterior; la vida antes de la muerte.
  • Los nombres en las paredes → memoria, permanencia, identidad de los niños.
  • El color punzó (rojo vivo) → vitalidad, sangre, presagio.

Recursos narrativos:

  1. Realismo mágico: la catástrofe se convierte en visión celestial; los niños vuelan como ángeles.
  2. Polifonía: tres voces femeninas (Fabia, Lelia, Albina) expresan distintas formas de negación del duelo.
  3. Ironía trágica: el festival de cine y las estrellas en el aeródromo contrastan con el desastre inminente.
  4. Circularidad: la historia empieza con la llegada al mar (inicio de vida) y termina con los nombres en la pared (memoria póstuma).

Glosario

  • Punzó: color rojo muy vivo (nota al pie del texto).
  • Portezuela: pequeña puerta; en este contexto, la escotilla del avión.
  • Aeródromo: campo de aviación más pequeño que un aeropuerto.
  • Capciosa: pregunta con trampa o engaño implícito.
  • Apelativos: nombres o apodos cariñosos.
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Preguntas que la gente también hace

¿Qué simbolizan las alas en el fragmento de los niños sordomudos?
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¿Por qué las maestras se niegan a creer en la catástrofe?
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¿Qué elementos de realismo mágico aparecen en este texto?
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¿Cómo se relaciona el viaje al mar con el final trágico del relato?
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¿Qué función cumplen los nombres grabados en las paredes del colegio?
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📌 Antes de leer esto
  • Conocimiento básico del realismo mágico como corriente literaria
  • Haber leído las páginas anteriores del cuento (antes de pág. 156)
  • Comprensión de recursos narrativos: simbolismo, ironía, polifonía
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pág. 157
📝 Transcripción de la página (texto seleccionable) 2893 caracteres

Cuando llegaron al mar apenas lo miraron; siguieron viendo el mar imaginado antes de ver el verdadero. Cuando se habituaron al nuevo paisaje,fue dificil contenerlos. Corrian detrás de la espuma que formaba copos parecidos a los que forma la nieve. Pero el júbilo no les hacía olvidar el secreto y gravemente volvían a las habitaciones, donde la comunicación entre ellos se volvía más placentera. Si no estaba en juego el amor, algo muy parecido al amor los unía, los alegraba, los exaltaba. Los mayores, influidos por los menores, se ruborizaban cuando las maestras les hacían preguntas capciosas y respondian con rápidos movimientos de cabeza. Los menores, con gravedad, parecian adultos a quienes nada perturba. La mayoria tenía nombres de flores, como Jacinto, Delio, Margarita, Jazmín, Violeta, Lila, Azuceno, Narciso, Hortensio,Camelio: apelativos cariñosos elegidos por los padres. Los grababan en los troncos de los árboles, con uñas duras como de tigre; los escribían sobre las paredes, con lápices carcomidos; en la arena húmeda, con un dedo.

Emprendieron el regreso a la ciudad, con el corazón rebosando de dicha, pues viajarian, de regreso, en avión. Se iniciaba un festival de cine aquel dia y pudieron entrever furtivas estrellas en el aeródromo. De tanto reír les dolía la garganta. De tanto mirar, los ojos se les pusieron punzó³.

La noticia apareció en los periódicos; he aquí un texto: El avión en que viajaban cuarenta niños de un colegio de sordomudos, que volvían de su primer veraneo en el mar, sufrió un accidente imprevisto. Una portezuela que se abrióen pleno vuelo ocasionó la catástrofe. Solo se salvaron las maestras, el piloto y el resto de los tripulantes. La señorita Fabia Hernández, que fue entrevistada,asegura que los niños al precipitarse en el abismo tenían alas. Quiso detener al último, que se arrancó de sus brazos para seguir como un ángel detrás de los otros. La escena la deslumbró tanto por su intensa belleza que no pudo considerarla en un primer momento una catástrofe, sino una visión celestial, que jamás olvidará. Todavía no cree en la desaparición de esos ninosw.

—Mostrarnos el cielo para precipitarnos en el infierno, seria una mala jugada de Dios—declara la señorita Lelia Isnaga—. No creo en la catástrofe.Dice Albina Romarin:

—Todo fue un sueño de los niños, que quisieron deslumbrarnos, como lo hacían en los columpios de la plaza. Nadie me persuadirá de que han desaparecido.

Ni el cartel rojo que anuncia el alquiler de la casa donde funcionaba el colegio ni las persianas cerradas desaniman a Fabia Hernández. Con sus colegas, a las cuales está unida, como los ninos lo estaban entre ellos, visita el viejo edificio y contempla los nombres de los alumnos escritos en la paredes (inscripciones por las que los reprendian) y algunas alas dibujadas con destreza infantil testimonian el milagro.

C

3 Punzó: color rojo muy vivo.

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