Actividad de reflexión: ¿de qué manera las lecturas realizadas ayudaron a informarse y a argumentar en sostener la propia opinión sobre el tema?
- Se recuerdan las fuentes leídas (noticias, artículos, entrevistas) que aportaron datos y cifras sobre el tema.
- Se identifica qué aporte de cada lectura se usó como evidencia: dato, testimonio o ejemplo concreto.
- Se explica cómo esos aportes sustituyeron a la simple afirmación sin prueba ("creo que... porque sí").
Respuesta orientativa: Las lecturas me aportaron datos y testimonios que incorporé como pruebas en mi escrito; por ejemplo, cité una cifra de un artículo y la opinión de un entrevistado para sostener que la opinión informada se construye con evidencia y no solo con lo que uno siente.