Escucha la poesía y realiza los movimientos.
- Lectura expresiva de la poesía, marcando el ritmo de cada verso.
- Asociar cada verso con un movimiento o gesto:
- «Mi cara me lavo» → frotar las mejillas con las manos.
- «y lavo mis pies» → tocar los pies con las manos.
- «Me ducho y me baño» → simular el agua cayendo con los dedos.
- «y me peino después» → pasar la mano por el cabello.
- «Cepillo mis dientes» → mover el dedo índice frente a la boca.
- «Y siempre mis manos procuro tener, limpias y aseadas» → frotar palma contra palma.
- Repetir la poesía completa dos veces, primero lento y luego con el ritmo final.
Respuesta orientativa: la poesía enumera hábitos de aseo: lavarse la cara y los pies, ducharse, bañarse, peinarse, cepillarse los dientes y mantener las manos limpias antes y después de comer.





