En grupos de cuatro integrantes, consigan un cojín y realicen las acciones descritas; luego respondan.
- Se ubican en una sala en completo silencio, a un metro de distancia, y uno de los integrantes habla o canta sin ningún objeto delante.
- El mismo integrante sostiene el cojín delante de su boca (sin tocarla) y repite lo mismo.
- Se comparan las dos situaciones: lo que cambia no es la fuente sonora, sino lo que hay entre la boca y los oyentes.
Respuesta orientativa: En la primera situación (sin cojín) el sonido se percibió más fuerte; en la segunda (con cojín) se escuchó más bajo y apagado. Esto ocurre porque el cojín se interpone entre la fuente y los receptores y absorbe parte de la energía sonora.
¿En cuál de las dos situaciones el sonido fue más fuerte y en cuál más bajo?, ¿por qué creen que pasó esto?
- Situación 1 (sin cojín): la voz llega directamente a los oyentes, solo se atenúa con la distancia de un metro.
- Situación 2 (con cojín): el cojín es un material blando, poroso y lleno de aire, que al vibrar con el sonido transforma parte de esa energía en calor.
- Por eso llega menos energía sonora al oído y se escucha con menor intensidad.
El sonido fue más fuerte sin el cojín y más bajo con el cojín, porque el cojín absorbe parte de la energía del sonido.
¿Qué ocurrió con el sonido cuando se utilizó el cojín?, ¿cómo creen que el cojín afectó el sonido?
- El sonido perdió intensidad: se escuchó más débil y apagado.
- Las ondas sonoras, al chocar con el cojín, hacen vibrar sus fibras y el aire que contiene.
- Esa vibración se disipa como calor, es decir, el cojín absorbe el sonido en vez de reflejarlo.
El cojín absorbió el sonido: lo debilitó y lo hizo sonar más apagado.








