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motestoso miedoso
Es un gato juguetón | Es un perro tímido
que molesta a los y asustadizo, Tiene
plerda el miedo, fuerte.
vahente amoroso
Es un león joven y Es el padre de
curioso. Le asustanel | Roberto, muy grande
demás y mueve miedo de Roberta, | gato y el perro, pero y fuerte, amoroso y
a Bruno para que pero intenta parecer | lo disimula e intenta cuida a su hijo. Mira
parecer más fuerte de | que el perro y el gato
lo que es. molestan a su hijo y
les da una lección.
- Escribe verdadero (V) o falso (F) según corresponda. ESA
teatrino.
- Los actores mueven a los títeres y dicen los [ "
diálogos.
¢ Los titeres también se llaman marionetas.
- Juzga a los personajes y decide cuáles de sus acciones
son acertadas y cuáles, equivocadas.
- Trabajen en grupo para poner en escena el guion.
Paren
Los guiones para títeres se escriben para ser presentados ante un público.
La obra no está completa hasta que se muestra en el escenario.
con el guion que leímos
mm
Y i) sobre el leoncito Roberto.
Iynk.ec/Sy17
Escribo un guion para títeres a partir de un relato conocido
Trabajen en grupos de tres o cuatro estudiantes. Lean con mucha atención el siguiente relato,
identifiquen a los personajes, determinen sus características y reconozcan sus acciones.
La camisa dol hombre feliz
En la lejana Rusia, el zar (o rey) enfermó
gravemente, Los mejores médicos aconsejaron
remedios de todas clases. Uno recomendaba ”
baños calientes y frios; otro, jarabe de eucalipto y =
menta. El más viejo de todos le recetó ungúentos
de grasa de ballena y bálsamos, pero el zar no
mejoraba. Desesperado, ofreció la mitad de su
reino a quien fuera capaz de curarlo,
Llegaron médicos, magos y curanderos de todas
partes del mundo para curar al zar y cobrar el
premio, pero el zar seguía cada vez peor, Al fin, un
cuentacuentos afirmó tener la solución, Dijo:
—Yo sé el remedio, querido zar: la medicina para los males de su majestad es que vista la
camisa del hombre feliz. Hay que buscar a un hombre feliz, vestir su camisa y la enfermedad
desaparecerá.
Los mensajeros del zar fueron a todos los confines de la Tierra en busca de un hombre feliz, pero
no era tarea fácil, Nadie creía ser feliz. El que tenia salud decía que le faltaba dinero; quien tenía
dinero decía que le faltaba amor; quien tenía amor se quejaba de que los hijos estuvieran lejos.
Cansados de buscar, una tarde los soldados del zar pasaron junto a una pequeña choza en la que
un hombre descansaba sentado frente al calor de la chimenea. Escucharon que decía
—jQué belia es la vida! Tengo trabajo, buena salud y afectuosos amigos y familiares, ¿qué más
podría pedir?
Se dieron cuenta de que era un hombre feliz y llevaron la noticia al palacio.
El hijo mayor del zar ordenó inmediatamente a sus guardias:
—Traigan inmediatamente la camisa de ese hombre. ¡Ofrézcanle a cambio lo que pida!
Los guardias salieron a cumplir la orden, pero tardaron en volver y cuando llegaron, traían las
manos vacías.
— ¿Dónde está la camisa del hombre feliz? ¡Es necesario que la vista mi padrel
— decía el hijo del rey.
—Señor —contestaron apenados los mensajeros—, nos apena confesarle que el hombre feliz
no tiene ninguna camisa.
{Leon Tolsió. Adaptación. Fuente: htps//bt/200wONL