Lee el siguiente guion para títeres y distingue sus características; reconoce lo que caracteriza a cada personaje y escoge adjetivos que los describan.
Características del guion teatral
Un guion teatral (o texto dramático) tiene rasgos tipográficos y estructurales propios que lo diferencian de otros géneros literarios. Al leer El león que no sabía rugir se identifican:
- Título del sainete/guion: «El león que no sabía rugir», centrado y en negrita, como corresponde a la obra.
- Acotación inicial o didascalia: «(Entran el perro Bruno y el gato Nicasio, jugando con una pelota.)» — indica a los actores cómo colocarse en la escena y qué acción ejecutan.
- Rótulos de personaje: en mayúsculas, seguidos de dos puntos y rayo (—): BRUNO:, NICASIO:, ROBERTO:, NICOLÁS:. El rayo (—) marca el inicio de cada intervención (réplica).
- Acotaciones escénicas entre paréntesis: explican gestos, tono, movimiento y efectos: «(Coge la pelota con la boca.)», «(Muy orgulloso)», «(Corre, choca con el gato, el perro cae.)», «(Pretende huir…)».
- Indicaciones de voz: verbos que guían la interpretación vocal: «(Dice mirando a Bruno.)», «(Maullo tan fuerte que asusta a Roberto.)».
- Efectos sonoros representados onomatopéyicamente: «Miauuu, Marriamiu», «¡burff!» — característicos del teatro de títeres, donde los sonidos imitan al animal.
- Estructura dialogada: la obra se construye con réplicas y monólogos cortos (el león Roberto: «Soy un león, el león Roberto…»), sin narrador que cuente la historia: todo se muestra en escena.
- Indicación final: «FIN» y créditos de adaptación (Isabel Tapiador).
- Reparto reducido y acción física: cinco personajes (Bruno, Nicasio, Roberto, Nicolás y el público), apropiado para títeres, con golpes, caídas y persecuciones.
El guion se caracteriza por: título, acotaciones didascálicas entre paréntesis, rótulos de personaje en mayúsculas con rayo (—), réplicas dialogadas, monólogos, onomatopeyas («Miauuu», «¡burff!»), indicaciones de gesto y voz y ausencia de narrador: todo se representa en escena.
Reconozco lo que caracteriza a cada personaje (adjetivos)
| Personaje | Rasgos observados en el guion | Adjetivos que lo describen |
|---|---|---|
| Bruno (perro) | Ladra fuerte, corre despavorido, choca, cae repetidamente, se esconde, se ríe a carcajadas («¡jí, jí, jí, jí me parto!»), grita siempre «¡Ay, mi madre!» | miedoso, aturdido, juguetón, alegre, escandaloso, leal |
| Nicasio (gato) | Se lame y se acicala con orgullo, maúlla fuerte, se burla del leoncito («¡Vaya un león de chichinabo!»), se cree el más listo | orgulloso, burlón, engreído, astuto, sarcástico |
| Roberto (león pequeño) | Se presenta con orgullo («¡Soy un león!»), intenta rugir una y otra vez, no se deja asustar, proclama su valentía futuro («rugiré y rugiré…») | pequeño, orgulloso, valiente, persistente, decidido, optimista |
| Nicolás (padre de Roberto) | Llega al final y revela que los rugidos fuertes eran suyos; defiende a su hijo; invita a comer para que crezca fuerte | protector, fuerte, amoroso, maduro, autoritario pero cariñoso |
Adjetivos clave — Bruno: miedoso, alegre, aturdido. Nicasio: orgulloso, burlón, engreído. Roberto: valiente, persistente, orgulloso. Nicolás: protector, fuerte, amoroso.
Dramatización (actividad oral)
Al leer en voz alta hay que variar el tono según el personaje:
- Nicasio: maullidos exagerados, tono burlón y engreído, alargando «Miauuu».
- Bruno: gritos agudos y repetidos («¡Ay, mi madre!»), ladrados rápidos, voz temblorosa al huir.
- Roberto: voz orgullosa y erguida al presentarse; tartamudeo dubitativo («¿Y, y, y… y yo por qué?»); esfuerzo creciente al intentar rugir, hasta el fallido «¡burff!».
- Nicolás: voz grave, pausada y paternal.
Respuesta orientativa: Interpretar cada voz con el tono descrito, marcando las pausas de las acotaciones y destacando el contraste entre la voz fallida del cachorro («¡burff!») y el rugido potente del padre, que es el clímax cómico de la obra.
Tema y moraleja del guion
- El conflicto inicial es que Bruno y Nicasio se burlan de Roberto por ser «pequeñajo» y no saber rugir.
- La acción muestra el esfuerzo de Roberto por demostrar quién es.
- El desenlace revela que Nicolás rugía para proteger a su hijo y demuestra su valentía.
El tema es el valor de la valentía y la persistencia; la moraleja es que no debemos burlarnos de otros por su apariencia o tamaño, y que hay que esforzarse por alcanzar nuestras metas, porque los pequeños también pueden demostrar grandeza.








