necesita. Es recomendable que revisemos en términos constantes, conscientes y críticos nuestras prácticas de crianzas: "esto que hago,de dónde lo aprendi?"; reconocerlo es el primer paso, lo siguiente es analizar si esa actitud es la más adecuada, pero sobre todo decidir transformarla.
Antes, algunas familias creian que las ninas y los ninos debian obedecer a sus mayores por obligación y si no lo hacian, ejercian violencia para lograrlo. Esto llevaba a una serie de abusos hacia ellos, e incluso se promovia un mensaje de validación de la violencia que impactaba en su conducta, pues tendian a reproducirla por considerarla adecuada.
Las crianzas con violencia deben deslegitimizarse y dejar de naturalizarse, pues tienen repercusiones como sentimientos de inferioridad,
inutilidad, soledad, abandono, dificultades en la comunicación, miedo, ansiedad e imagen distorsionada de uno mismo, entre otras.
No me gusta que cuando me porto mal me pegan o me dicen "baboso" yo le pegué y le grité a mi Mimí y me pegaron.
Tomás(4 años)
En la edad preescolar, las nineces observan todo el tiempo las conductas de sus principales cuidadores, y tiempo después empiezan a imitarlos. Si queremos que nuestras hijas o hijos sean libres, respetuosos y hospitalarios, es necesario serlo nosotros mismos; ;cómo podemos decirles a las ninas y los ninos que es inadecuado discriminar si nosotros lo hacemos?
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